Congelador cruel

Veinte años es tiempo para vivir, morir y resucitar. Se puede empezar y terminar la escolaridad, enamorarse, casarse, tener hijos, divorciarse, mudarse. Dos décadas es una vida entera de recuerdos.  Es mucho tiempo, suficiente para ver para atrás y aprender con esa visión, adquirir algo de sabiduría y quizás caminar por la vida un poco menos torpe, algo ciego, pero no como antes. Veinte años también son el hielo cruel, una visita en el tiempo para palpar cuánto hemos dejado en el camino, cuán lejos estamos de lo que pudimos haber sido.

Veinte años son el congelador de las imágenes de aquellos que perdimos, jóvenes como Jesús Mohamed Espinoza Capote y Juan Pablo Pernalete, quienes permanecerán en el corazón de los que le conocieron como dos muchachos con un futuro brillante, futuro apagado para siempre en marchas de Libertad cuyo final fue la esclavitud.

Veinte años desde que el chavismo llegó al poder, marcando un antes y un después en la vida de seres de carne y hueso, que sufrimos tragedias personales cuyas heridas están abiertas. Y también un antes y un después en la vida de la nación, que a partir de entonces penetró el túnel en las montañas del infierno.  Es un hueco oscuro donde se respiran olores igual de tenebrosos, y eso explica que en veinte años sea tan poca cosa lo que se puede recoger en sabiduría nacional; tan poca cosa lo que se puede sentir como una lección aprendida para nunca más volver a padecer algo que pueda simbolizarse en un “Hugo Chávez” como jefe supremo de los destinos de todo un país.

Son veinte años de vergüenza.


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3 Comentarios

  1. Glenda Chacón

    Veinte años de una nueva juventud nacida con los principios destruidos, los valores enterrados, la educación por el suelo, la dignidad escondida y a oscuras, el amor devaluado, la solidaridad desaparecida, la humanidad destrozada.
    Cuánto nos llevará volver a educar, a enseñar, a compartir , a mostrar, que podemos volver a ser, no el venezolano de antes, sino mucho mejor?

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  2. Ana E Duarte

    EL DOLOR, LA HUMILLACIÓN, EL DEJAR DE SER SERES HUMANOS PARA PASAR A SER COMO BARBAROS, COMO SERES DE OTROA DIMENSION, LA DIMENSION DE LO IRREAL, DE LO HORRIPILANTE, COMO SI SE HUBIESE PERDIDO LA GRACIA DEL PADRE!!! VENEZUELA NOS URGE RESCATARTE!!! MI RECONOCIMIENTO! DIOS LE BENDICE SOBREMANERA.!

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