El Caballero de la carreta y Tristán e Iseo: Análisis comparativo

El Caballero de la carreta es la tercera novela artúrica escrita por Chrétien de Troyes.  Fue compuesta entre 1176 y 1181, por solicitud expresa de María, condesa de Champaña, hija de Leonor de Aquitania.  La obra está construida en versos octosílabos, siendo parte constitutiva del ciclo del Santo Grial, cuyos cuatro volúmenes son conservados por la Biblioteca Nacional de Francia.

Dentro del universo del amor cortés inscrito por el autor , con El caballero de la carreta, Chrétien de Troyes (En la imagen) inició la glorificación de los caballeros de la mesa redonda, constituidos en el modelo artúrico, creación literaria de raíces célticas.

Por su parte, la leyenda de Tristán e Isolda, es un poema de origen celta. La historia fue transmitida oralmente por los trovadores, lírica amorosa que cultivó la teoría del amor cortés, asimilando influencias orientales y árabes. Respecto a su tradición escrita, los textos anglo-normandos más antiguos datan del siglo XII: Tristrem de Thomas, seguido por Tristán, del normando Béroul. En el siglo XIII, encontramos Sir Tristrem, novela en verso que Walter Scott atribuye a Thomas of Ercildoune, llamado The Rhymer. Las versiones alemanas son las de Eilhart von Oberg, proveniente de una traducción escrita hacia 1170 de un original perdido, y la de Gottfried de Estrasburgo compuesta a principio del siglo XII, sobre la versión de Thomas.

Tanto El Caballero de la Carreta como Tristán e Iseo son obras que se ajustan plenamente al amor cortés o fine amour. Se trata de un esquema donde un hombre joven y lleno de cualidades —sin esposa y cuya formación aún está en proceso— seduce a una mujer casada, inaccesible, protegida por una sociedad que consideraba el adulterio femenino como una falta gravísima, merecedora de castigos severos.

El Caballero de la carreta ofrece diversas similitudes en sus amores imposibles, con el poema de Tristán e Iseo. La arquitectura de los textos es semejante respecto a la existencia de elementos como el viaje iniciático del héroe, pleno de aventuras que representan retos existenciales difíciles de superar, pero que al hacerlo fortalecen la figura del personaje central, transmitiendo los valores de la caballería: el valor, humildad, justicia, generosidad, templanza, lealtad y nobleza. 

En las dos obras los héroes tienen aliados relevantes que les facilitan la consecución de sus objetivos; así como enemigos que intrigan en contra de ellos, les traicionan y obstaculizan el éxito de sus empresas.  Y los dos textos desarrollan plenamente la tesis del “amor cortés”, amor adúltero e imposible, rodeado de peligros, que precisamente por serlo despierta las pasiones y es tan deseado.

En ambas encontramos un triángulo amoroso. En el centro del mismo está una figura de poder – el rey – a la que se le debe lealtad y obediencia.  Estos triángulos amorosos constituyen una suerte de apología del amor cortés frente a la “moral feudal”, que lleva a sus protagonistas a superar el protocolo feudo-medieval para que su sentimiento llegue hasta sus últimas consecuencias. El amor se produce fuera del matrimonio, la gloria reside precisamente en esto, en ser un amor genuino repleto de dificultades.

Estas dificultades, el obstáculo que se atraviesa en el camino, representan -según Denis de Rougemont- un elemento fundamental del mito, parte esencial del amor-pasión. Sin este reto, el amor no disfrutaría de su carácter pasional. En la aventura, el obstáculo es algo obligado que los amantes se deben y necesitan para hacer de su amor algo superior.

La inexistencia del obstáculo haría que el amor-pasión perdiera su valor. El reto genera sufrimiento, atrayendo a los personajes en el afán de llevar su amor más lejos. En la búsqueda de la fatalidad, los amantes se aman a sí mismos. Es un amor egoísta, donde más que amar al otro, “aman amar”.

El gusto por la lejanía aparece en ambas obras. La sensación de separarse es un obstáculo adicional que hace a los amantes más desgraciados. Pero ese mismo sufrimiento por la ausencia se convierte en felicidad por la misma sensación sufrida. Aquí, tal y como establece Rougemont, puede palparse la relevancia de las tradiciones cátaras dualistas dentro del amor cortés, expresado en los dos textos. La negación del cuerpo como la cárcel del alma, la negación del matrimonio, la glorificación de la castidad. El amor como algo divino, donde la dama es mistificada.

No obstante, en El Caballero de la carreta el amor no es producto de un filtro, como sí lo es en el caso de Tristán e Iseo. En la primera el amor sucede sin previa intervención de terceros.

Lancelot debe escoger entre la lealtad a su Rey o ceder a la tentación adúltera de Ginebra, algo que hace sin mayor peso de consciencia. Por tanto, en El caballero de la Carreta no detectamos el mismo nivel de carga psicológica que en Tristán e Iseo. La traición al amigo – el Rey Arturo – no parece despertar en Lancelot y Ginebra el mismo nivel de angustia que padecen Tristán e Iseo por el engaño e indignidad a la que someten al Rey Marco.  No obstante, Lancelot, a diferencia de Tristán, se somete a un tipo de humillación más elevado con el fin de conseguir a su amada. 

Los dos caballeros deben relajar sus valores caballerescos para materializar sus amores. Traicionan la lealtad debida a sus respectivos señores. Pero Lancelot llega al extremo de montarse en la carreta de los condenados y bajar al mismísimo infierno, un nivel de sacrificio que no vemos en Tristán.

En ambos casos, el triángulo amoroso (Tristán – Marco – Iseo; Lacelot – Arturo – Ginebra) genera una confrontación entre el espíritu de la caballería y el erotismo exacerbado por un deseo de lo prohibido. La ambigüedad domina las acciones en los dos textos. Pero en El Caballero de la carreta, tras una escena de amor con el amante, la Reina Ginebra regresa junto a su marido, llena de afecto y atenciones, sin reflejar sentimientos culposos. Esto no sucede con Iseo. Aquí la Reina siempre está atormentada, proyectando la culpa que le produce su amor por Tristán.

El Caballero de la carreta es muy representativa del amor cortés en lo que respecta a la presentación de la dama amada como aquella que, ante todo, es quien otorga identidad al héroe, nombrándolo. Esto no sucede en Tristán e Iseo. Aquí la identidad del héroe está marcadamente establecida desde el principio del poema, y no necesita de la dama para establecerse. No obstante, en ambas obras la dama es presentada como un ser sublime, ante el cual el amante se inclina con humildad y cortesía.

La guerra y el amor son los temas centrales de las dos obras. Las hazañas del héroe no se dedican a Dios, ni al señor, sino a la mujer, vista como deidad. La imagen de la amada inspira el viaje emprendido por el héroe y el destino ansiado.

En ambos textos los personajes centrales cuentan con aliados que les facilitan la consecución de los objetivos. También están los enemigos, que obstaculizan la meta. 

En Tristán e Iseo encontramos a Brangien, quien “sacrificó su cuerpo” en castigo por permitir que los amantes bebiesen el filtro amoroso. Esta doncella era vigilante y celosa, fiel guardiana de los encuentros entre los amantes. Pese a que Iseo, poseída por la desconfianza, trató de hacerla matar, Brangien guardó el secreto y respetó la decisión de su Reina, aunque ésta al final desistió de perpetrar el crimen.

Por su parte, Governal sirve a Tristán. Le enseñó a manejar la lanza … Enseñóle a aborrecer la mentira … a socorrer a los débiles y a mantener la palabra empeñada (…) Lo instruyó en el arte de cantar y tocar el arpa, y en el arte de la montería. Incluso asesinó por él, cuando aniquiló al leproso que se llevaba a Iseo como castigo impuesto por el Rey Marco. Governal actúa como una suerte de imagen sustituta del padre de Tristán.

En Tristán e Iseo la enemistad se manifiesta principalmente a través de la traición que sufre el héroe por parte de quienes le envidian y no desean que herede el trono de Marco. Según el Orden de la Caballería, los varones devenían felones cuando traicionaban los más preciados secretos del amor cortés. En consecuencia, Andret, Guenelon, Gondoine y Denoalen perdieron su condición de caballeros al denunciar los amores de Tristán e Iseo, transformándose en los arquetipos del villano, dispuestos a lograr su objetivo a cualquier precio.

En El Caballero de la Carreta observamos la misma fórmula de presentar aliados y enemigos de las figuras centrales. Meleagant es el principal enemigo de Lancelot. Rapta a Ginebra y la apresa en un castillo “impenetrable”, batiéndose en un duelo final que le reporta la muerte. Su trágico amor nunca es correspondido.  

En lo que respecta a los aliados de Lancelot, el enano que conduce la carreta termina siendo su aliado esencial. Es el personaje que marca el destino del héroe, indicándole el camino para encontrar a la reina. Con la deshonra implícita en cualquier asociación con una persona de su condición, el enano simboliza el universo de retos que el héroe debe afrontar para recuperar el honor y alcanzar su destino.

En conclusión. El Caballero de la carreta y Tristán e Iseo son auténticas representantes del “amor cortés”. Presentan elementos comunes: el viaje iniciático del héroe; el amor prohibido que deviene en triángulo amoroso; la presencia de aliados, que facilitan el amor y de enemigos que lo obstaculizan. Y, finalmente, en ambas obras se representa la materialización del destino heroico, que para alcanzarlo se deben confrontar retos, solamente superables por seres excepcionales.


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Fuentes consultadas

http://www.monografias.com/trabajos31/mitos-arquetipos-tristan-isolda/mitos-arquetipos-tristan-isolda.shtml#ixzz4UAcaStD2
http://www.academia.edu/847552/El_caballero_de_la_carreta_El_caballero_de_la_carreta_El_viaje_inici%C3%A1tico_y_la_deificaci%C3%B3n_de_la_amada_en_el_roman_cort%C3%A9s
http://mitologiacelta.idoneos.com/296286/
http://www.wagnermania.com/mitos/index2.asp?Id=3101
https://www.google.com/maps/d/viewer?mid=1FMN1KQB2wvDaq3GuotP2GfN8YJE&hl=en_US&ll=49.01534195074482%2C-2.5968930624999302&z=5
http://elfestindehomero.blogspot.com/2014/09/chretien-de-troyes.html
https://prezi.com/dlzlw4h5tyyb/la-novela-cortes/
http://editorialkairos.com/catalogo/el-amor-y-occidente
https://books.google.co.ve/books?id=In4JxiuZLTIC&pg=PA52&lpg=PA52&dq=Amor+Occidente&source=bl&ots=eZy5lAo8Bm&sig=q9oyuRxXJdDGQoO4sd0gdGMBzkA&hl=es&sa=X&redir_esc=y#v=onepage&q=Amor%20Occidente&f=false


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