La flor

El fondo 
no se veía
Oscuridad, 
 todo lo que tenía.
Húmedo, profundo, sin luz...
El frío, el espacio, 
la nada...
Descenso incesante, intenso, 
fatal.
Allí caía, 
me precipitaba
al mismísimo infierno...
Todas mis culpas, pecados, 
mis errores...
Se dieron cita en ese lugar, 
en esa caída...
Sin sonidos, ecos, 
nada,
solo la nada...
La resignación, 
se asomaba,
su sentencia final.
Y entonces
llegaste tú…
milagro, bendición, 
mi redención.
Allí estabas, 
desde los dieciséis,
niña, enamorada, 
observando...
Años transcurrieron
y la flor se hizo bella,
la más hermosa 
de todas las flores...
No lo esperé 
jamás lo imaginé,
pero sí, allí estabas…
esperando...
Y llegué.




Un comentario

  1. liadefebres

    Aún es reciente, el dolor no desaparece, pero, como la energía, se transforma. Bellas palabras para expresarlo. Lo que me impresiona es que…a sus 16… estaba Ud. ya en las profundidades del existencialismo?

    Me gusta

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