Literatura

Cuando la cultura es una cicatriz




El poeta Alexis Romero, presentando “Cuando la cultura es una Cicatriz” en la Casa de Arturo Uslar Pietri

María Elenea Rodríguez, Directora Editorial de Planeta, presentando a Cicatriz en la Casa de Arturo Uslar Pietri

Firmando libros en el escritorio de Arturo Uslar Pietri



Escucha al autor de Cicatriz, junto con la directora editorial de Planeta, en Librería Sónica:




Homenaje a Cicatriz desde España:







Feria del Libro del Este de Caracas




Adquiérela en versión Kindle:



Próximamente nueva edición de Cicatriz … en idioma Inglés!


¿Qué dicen los lectores?

María Conchita Alonso (Cantante y Actriz de Hollywood)

Cicatriz me super fascinó, tienes una forma de “hablar” tan clara y nos dejas ver en todo momento las situaciones por las cuales estan viviendo todos los personajes, te quieres devorar el libro, (cosa que no hice porque tengo ADD… y tenia que parar) me encantaría esto fuese llevado a una película, esta excelente! porque no haces el guion? tienes referencia o te envío uno?


Ibelís Crespo:

Anoche, a eso de la 1.30 a.m., terminé Cicatriz, no podía parar, me llevó tres tardes, una de las cuales de trabajo, pero era tal el interés en que me mantuvo desde el principio, que me ocurrió como cuando tienes un libro y lo dejas por un ratico, pero no lo quieres soltar y cuando tienes otro tiempito vuelves a él y así…En serio, para ser tu primera novela me parece una obra madura, con una temática muy interesante y atractiva, que te atrapa desde el comienzo y que te hace vivir con los personajes. Siento que lograste un buen trabajo con ellos, tanto desde el punto de vista psicológico como con su descripción física y accionar. Yo tengo una idea perfecta de cómo debe ser Miranda, la loca de la Delfina, Anne y, sobre todo, Sergei, con él hasta soñé, en medio de una extraña aventura que me inventé una de estas noches…Si bien los libros con tramas sobre conspiraciones y manejo de hilos desde el poder no son nuevos ni escasos, creo que lograste un enfoque interesante y original, al mezclarlo con nuestra “realidad bolivariana” de los últimos años, tus conocimientos del mercado petrolero y con comentarios y opiniones que estoy segura haberte oido en muchas de nuestras reuniones-Tuve temor de que finalizaras con…, no porque mi corazón romántico no me lo pidiera, pero sentía que no podía ser y encontraste una vuelta muy original y que me dejó muy satisfecha.Debo dejar que pase un tiempito más para releerlo, ahora sin la premura de buscar el resultado final, para degustar de tu buena escritura y recordar detalles que sé dejé de lado para poder avanzar en la trama.Con la esperanza de que pronto tengamos tu segundo “bebé” en nuestras librerías, vuelvo a felicitarte y desearte continúes por esta extraordinaria senda que se te da muy bien…



Olga Fuchs (Artista)

…Los personajes de Cicatriz existen en Caracas, y se entregan a la búsqueda de riqueza y poder, que dan el dinero y el sexo. En esa búsqueda se hieren, se producen cicatrices y afloran otras tantas de convicciones sexistas y cínicas, subyacentes en las profundidades de la psiquis de cada uno. Se relacionan en un tejido de queloides, en el que luchan por salir a flote, por lograr sanar heridas y satisfacer sus ambiciones.Surge la pregunta.
Olga Fuchs: ¿son las cicatrices insuperables?
Juan Carlos Sosa: Los personajes deben verse a sí mismos marcados por sus cicatrices y desear superarlas con valentía. Una cicatriz es, metafóricamente, una fotografía del presente, con efectos en el futuro. La novela puede leerse según tres significados : literal, moral y alegórico. El autor otorga una promesa de libertad a su protagonista.Excelente presentación de una novela de hermosa narración y profundas reflexiones.

http://luzdetexto.blogspot.com/2008/10/la-presentacin-de-numa-fras-nos-devel.html




Néstor Bonucci (España):

Juan Carlos, ya lei el libro.Fantástico.La trama super original. El lector llega a identificarse mucho con los personajes; son tan reales. Además que escribes de una manera sencilla, sin palabras rebuscadas, que llega facil al lector.Lo único que me sacó de los cánones normales fue el desenlace final, muy alegórico, mítico, surrealista; que me hizo recordar el desenlace final de Angeles y Demonios, de Dan Brown.Pero en general, sabiendo que el libro lo escribió un abogado, que ya es un gran mérito, la historia está bien contada. Excelente el libro. Mis felicitaciones.




Carlos Sosa Baixas (España):

…Antes que nada felicitarte por tu gran “opera prima”. Yo no me considero un gran lector, en el sentido que me tomo mi tiempo para completar los libros. Sin embargo, en el caso de Cicatriz me lo engullí en un par de fines de semana, terminando el Domingo pasado sobre las 3am!

Creo que has escrito una novela que no deja indiferente a nadie, tocando temas fuertes, en algunos casos hasta morbosos y controversiales (creo que has sido muy valiente abordando temas por demás polémicos) pero que no te deja parar de leer y saber que va ha ocurrir en el próximo capítulo. En el mas puro estilo de los grandes novelistas de ficción. Lo que mas me ha gustado ha sido tu habilidad por mantener la tensión, la emoción y la intriga en todo momento. Intensidad en la lectura y las emociones que no bajan hasta los capítulos finales.

Creo que esto es algo muy complejo para un escritor y tu lo has logrado a la perfección, y a la primera! En cuanto a los temas tratados, reflejas una sociedad actual llena de intrigas y bajezas, nadie es buenísimo ni malísimo (aunque el extremo del mal tiende a predominar), pero lamentablemente no es mas que un reflejo del mundo real de mucha gente, un mundo el cual la mayoría de los mortales desconocemos pero que esta allí, muy cerca de todos nosotros.

También me gusto en lo personal las distintas emociones que genera el libro, en muchos casos de rechazo por la crudeza del relato, pero que al mismo tiempo despiertan el morbo de saber que pasa en la siguiente página o capítulo y que terminan por generarte deseos propios de odio y venganza hacia algunos personajes… o de lástima y esperanza hacia otros…

Pues nada, hubiese sido divertido estar en Caracas para hablar un rato mas del libro y de algunos aspectos que lo rodean, con un buen whisky en mano y un tabaquito…


Gabriela Arocha (Abogado)

Tuve la oportunidad de escuchar la entrevista de agosto que hizo La Librerìa Sonica,dònde,por el tiempo tan corto, podìas referirte casi exclusivamente a Cicatrìz.Ahora que leì èsta, entiendo que tu primera novela haya sido excelente. Me pareciò muy interesante la narraciòn de còmo desde niño tuviste aficiòn por escribir.No creo,que nadie ,por muy inteligente que sea ,pueda abarcar tantos espacios sino hubiera crecido en una familia con ese interès por la mùsica y la literatura . La explicaciòn completa de porquè el campo literario no es nuevo para tì ,es como para dejar boquiabierto a cualquiera. No hay que extenderse mucho,indudablemente,despuès de todo eso, tenìa que salir algo muy bueno.El trabajo que desarrollas en la Quinta Anauco y la Fundaciòn es lo que me habrìa gustado hacer,lo difìcil es compaginarlo con todo lo demàs como lo haces. Es raro que una persona logre resultar exitosa en cosas tan disìmiles:còmo te podria preocupar sentir inseguridad o mortificarte por el què diràn? lo unico que pueden decir es :que envidia!
Excelente entrevista,apabullante dirìa yo.Felicidades,ahora sì digo que no solamente me gustò el libro,me anoto en tu club de fans.
Ah… El video donde incorporan tus explicaciones en el contexto del deplorable programa ese, es algo asì como colocar un Lamborghini en una chivera. De todas formas,muy buenos tus comentarios…

Me enterè del libro porque vì en su facebook que una amiga estaba en el grupo.Me llamò la atenciòn y poco despuès otra persona me invitò a unirme a èl. Primero vì en las fotos a un señor que parecìa un modelo de GQ ,aunque demasiado serio y que habìa estudiado en Harvard. Sentì cierta duda ,no soy amiga de los thriller y la violencia me aburre mucho,pero fue mayor la curiosidad y saliendo de ver El Libertino lo comprè.

La novela ,me encantò. En la entrevista està perfectamente explicado con el sìmil que usaste de las caricaturas y los arquetipos…los malos son malìsimos,las cabezas cortadas y el maniquì debajo de la cama me van a crear pesadillas por un tiempo,pero la forma como se entrelazan las historias con nuestra polìtica,la descripciòn de las mujeres_que detestable la Delfina por cierto_ y la manera como se explican los conflictos sicològicos de los personajes requieren mucha preparaciòn.Es una novela que tiene una parte que es un regalo:en medio de hechos tan vertiginosos,muchos de ellos terribles y que algunos suceden en escenarios tan cotidianos, poder por ejemplo imaginar còmo es el Nyingchi, o leer un comentario de Mahler acerca de Parsifal ,o de como Weihenmayer llegò al Everest siendo ciego son agregados geniales,indudablemnete,de alguien muy culto que soñò una novela.Es hermosa y un verdadero descanso, la parte poètica del perìodo de Sergei en el Tibet, no sè si es idea mìa pero siento que en alguna parte vì lo del tiro en el fondo del bote…Mis felicitaciones.

A todo el que le gusta la lectura se lo he recomendado como una novela muy bien escrita ,muy interesante y màs que todo,diferente.


Jonathan Perez Castillo:

La primera palabra que se me viene a la mente al momento de describir su libro es excelente! Personajes ficticios pero a la vez tan reales. No tengo la costumbre de leer, pero desde un principio me sentí atraído por esta novela, escuchaba comentarios acerca de el, iba conociendo un poco mas de UD y con la trayectoria y la formación que tiene era más la curiosidad por leer su libro. Mil felicitaciones por tan magnifico trabajo.


Karem Laurentzi V:

Super emocionante tu libro, Juan. Una mezcla de cosas, muy interesantes todas. Elementos que lo inducen a uno a “pegarse” y devorar las hojas.Me parece que debería continuar la “zaga”. “Condimentos” muchos hay como para aderezar nuevas historias, todas ellas atractivas y seductoras que, sin duda atraparán cada vez más lectores ávidos de la buena lectura, y las no menos buenas tramas.Aquí seguiremos leyéndote.

…Ya estoy terminando de leer tu libro. Realmente, SENSACIONAL. Felicitaciones. Sólo espero que haya más libros tuyos publicados a la brevedad. Porque sé que me convertiría en tu lectora consuetudinaria.Con afecto…




Gloria Chibás (Publicista):

Juan Carlos…por tu culpa el día de hoy no he podido trabajar. Esta mañana en la peluquería empezé a leer Cicatriz – y estoy en la oficina PEGADA al libro!!me parece buenísimo y ya veo la película! Te felicito y no sé si tú ves el programa 24 – pero veo en la nueva temporada el posible uso del MK Ultra!!!bueno, te dejo, pues tengo que seguir leyendo…estoy por la mitad del libro.Un fuerte abrazo y felicitaciones.


Mary Lopez Mahia: (Montañista)

Guaooo… en realidad estoy gratamente sorprendida con este libro, nunca hubiese imaginado a un montañista escribir de esta manera, sobre temas tan densos y complejos… Escribir un libro destinado al publico en general, debe ser una tarea llena de retos, además del resultado de un gran trabajo, en el que deben usarse toda clase de recursos intelectuales, mentales, fisicos y espirituales…Estel libro posee ritmo, interesa, engancha e incluso asusta…Sabe mantener la tensión, contando historias muy interesantes de excelentes personajes. Se entremezclan asesinatos, aventuras y situaciones inesperadas, tan bien llevadas que consiguen
intrigar y sorprender en cada capitulo. Estoy exactamente en la mitad del libro y en ciertos momentos he tenido que recurrir a la razon, para no dejarme llevar por la pasion que encuentro en la manera como se narran algunas situaciones en estas historias…o en estas realidades

Una novela debe ofrecer a sus lectores información y sentimientos nuevos, sobre algo de lo que generalmente saben poco. Para lograr esto es fundamental que tenga una trama sólida. Pero también debe proporcionar descripciones de aquello que la mayoría de nosotros desconocemos. Esto impresiona fuertemente a la gente. Al igual que la ficción, que no sólo debe preocuparse de la trama, sino también de la manera de tejerla, esta es la mejor manera de atraer la atención del lector. Hace muchos años una novela logro abarcar para mi todas estas características, aunque de una manera mas perturbadora, el lobo estepario de Hermann Hesse, y no es sino hasta ahora con cicatriz, que siento nuevamente que se cubren todas estas expectativas. Si uno examina esta novela, se encuentra con una trama interesante que sigue y sigue. La trama es muy envolvente, pero la forma de construirla es aun más impactante que la narración misma. Aquí las dos cosas se combinan perfectamente y hacen del libro más de lo que sería si fuera solamente una trama, logrando de esta manera facilitar su lectura. Se puede decir que es una novela que tiene una arquitectura compleja. Por un lado, las diversas historias de cada uno de sus personajes, por otro lado, cada historia esconde un sentimiento base, uno seduce por venganza, el otro por dominar, otro por interés, otro por amor, otro por odio y así sucesivamente. Es uno de esos libros que te atrapan y enganchan desde el primer instante.

Una trama principal entretejida con tanta claridad y vigor que permite dar cabida a un complejo entramado de historias secundarias que avanzan a través de una serie de encuentros fortuitos con personajes que estan relacionandos entre si y cada uno de los cuales da un giro inesperado a la historia. La fuerza de una trama engañosa nos arrastra sin descanso entre personajes bien definidos. Casi sin darnos cuenta nos encontramos sumergidos en un remolino en el que se mezcla la venganza, el odio, el dolor, la traición, la pasión y el misterio. Los fantasmas y las pesadillas, atormentan y acechan tras la esquina, aunque al girar la calle nos encontremos con algo mucho más aterrador: la cruda realidad. Esta mezcla de ficción y realidad la podemos ubicar fácilmente en el contexto histórico de un país Latinoamericano, mas específicamente en Venezuela, donde la tradición de uso y abuso del poder político, se transfieren a otras áreas de la vida social, incluyendo relaciones interpersonales donde prevalece la dominación, el sometimiento, el chantaje, la crueldad y el miedo.

A lo largo de este libro, uno siente como si formara parte de una carrera, donde vamos pasando de situaciones muy sórdidas en las que prevalecen la inestabilidad y la incertidumbre, hasta llegar finalmente al escenario ideal y encontrar de esta manera la paz y la tranquilad, que se requieren para alcanzar nuestras metas y objetivos con una profundidad tal, que solo un contexto como el Tíbet puede lograr en un ser humano… Todos y cada uno de estos factores hacen de esta novela una excelente obra de ficción que en muchos aspectos se parece tanto a la vida real, a la realidad de nuestro país y a nuestras realidades como individuos…
Gratamente impresionada y totalmente complacida!.



Mariela Blanco – Uribe (Poeta):

Ayer por fin conseguí tu libro, se encuentra agotado en la Librería Técnica del San Ignacio y en las librerías de Barquisimeto, lo encontré, el ultimo ejemplar en una librería de un centro comercial aquí en Barquisimeto que no frecuento mucho pero que casualidad!, allí estaba y lo comencé a leer, no lo termine ayer mismo porque tenia que levantarme temprano (tu sabes, el entrenamiento…), pero te juro que desde el principio quede conectada, me monte en esa montaña rusa que es Cicatriz…

No me siento con la erudición necesaria para darte una crítica mas bien te daré mi honesta opinión de lectora voraz. Confieso que comencé a leer el libro con la misma ansiedad de quien va a conocer al hijo recién nacido de un amigo. Al principio me pareció tímido y a ratos se me parecía a alguien…, pero al final te puedo decir que es tuyo, se parece solo a ti, es lucido, sensible, inteligente, culto, profundo,transhumano…

No caeré en discursos maniqueos acerca del final, y me contendré de pretender esbozar alguna interpretación psicológica de los personajes, de la ficción o realidad, solo te diré que lo disfrute muchísimo, que al final quede con esa sensación de agradecimiento que da el haber leído un buen libro y de todo corazón te felicito por haber encontrado tu oficio, naciste escritor, eres escritor, es tu sino. Yo por lo pronto me quedo en el lugar de las tías fastidiosas o las amigas solteras preguntando:
¿ cuando tendrán el próximo?–.



Mitchele Vidal en http: //www.imagenes-urbanas.blogspot.com/

Lo dijo el poeta y librero Alexis Romero en Las Musas sobre la primera novela de Juan Carlos Sosa-Azpúrua: “Esta es la mejor novela que se ha escrito en Venezuela desde País portátil.” Con esta sentencia y la no menos aguda afirmación de que el escritor de marras parece más un galán que un escritor, se lanzó Romero a ensalzar la reciente obra de Sosa-Azpúrua.  Abogado, graduado en Harvard, experto petrolero y autor de numerosos artículos sobre economía y política en varios diarios de publicación nacional, se estrena con esta novela de 330 páginas donde los límites entre realidad y ficción se diluyen. El lector decide. Los personajes deambulan por Caracas, Moscú, Washington y otras ciudades desde donde se mueven los hilos del poder y el autor ha padecido en las entrañas de este monstruo global.Armada como un puzzle este rompecabezas literario va complicándose a medida que las vidas de sus numerosos personajes se entrelazan sin dejar cabos sueltos.

Durante la presentación (En la tertulia celebrada en la librería Las Musas) Juan Carlos nos cautivó con su historia detrás de la historia: La defensa de algunas de las víctimas de la marcha que llevó a la oposición hasta el palacio de Miraflores lo condujo a la OEA y al centro Carter y lo motivó a escribir esta novela que tiene mucho de nosotros los venezolanos, y de cómo se tejen a nuestras espaldas todo tipo de componendas en las que los afectados son los últimos en enterarse.Llena de suspenso y muy bien estructurada me mantuvo el alma en vilo y, cada vez que llegaba al final de un capítulo, corría a devorarme el próximo.Pero su ritmo exuberante, incansable, vital no le resta en absoluto profundidad a sus aseveraciones.

Juan Carlos escribió esta novela con la intensidad que un corredor de cien metros se enfrenta al maratón de Nueva York. Adrenalina pura. Sus personajes, desde los que emergen en las primeras páginas -sólo para hacer posible que aparezcan otros- hasta los verdaderos protagonistas están sólidamente construidos.

Carne y hueso estremecidos de envidia, vanidad, lujuria, desconfianza, omnipotencia con pinceladas de ingenuidad, van y vienen a través de sus páginas.Mención especial merece un capítulo dedicado a lo sucedido entre el 11 y el 13 de abril de 2002, donde cualquier parecido con la realidad es fruto de la febril imaginación del autor; más aún cuando la bruma que se ciñó sobre esos días -6 años después- sigue sin disiparse…
“El poder no tiene alma que censure ni corazón que sienta. El poder es cerebro que calcula y ambición que decide. El poder es colmillo que se clava, el poder es un vampiro insaciable.” El verdadero protagonista de esta novela ¿y de la vida? es el poder. Aquel que lo dude, que tire la primera piedra.



Ana Teresa Sosa (Dramaturgo):

Querido amigo, tu libro anda un camino que te lleva a muchos universos, hoy en medio de una charla dolorosa por lo que nos ocurre en cuanto a las leyes aprobadas hice un comentario sobre tu historia y no pude dejar de sentir espanto. Algunas realidades superan lo imaginado. Que maravilla que con cicatriz llegues a el alma de la gente. Tenemos que andar esta vida y andar significa para gente como nosotros cruzar la linea, con cuidado… Cicatriz es el acercamiento, cruzar es cruzar de verdad… Un abrazo para ti y para los que amas… Anate…
(20 de agosto de 2008)

Me llevé este libro a mi ultimo viaje…..
No se si relacionarlo con el ambiente que me
rodeo…..estuve en Tanzania……pero la novela
me parecio muy intensa!!!!!!
Te felicito…..no habia leido nada tuyo…..pero
ahora lo voy a hacer.



Jonathan L. Álvarez D. (Matemático, escritor y músico):

Como comencé aquel sábado, Cicatriz supera los capítulos desde el X hasta el XIV de La Rebelión de las Masas, con creces. Por supuesto que era inútil que lo argumentara en aquel entonces; pero con un estudio delicado y preciso en tales capítulos en Ortega y Gasset, no se tiene el mismo resumen que sólo observando los capítulos XLII y LXV de la Novela. Un lenguaje que sólo un extremista puede leer y entender de inmediato; sin embargo, si alguien apela al hecho que la obra de Ortega y Gasset fue pensada y escrita la primera mitad del siglo pasado, por ello puede dejar de tener cierta validez en la actualidad, podré responder sin rodeos que toda la Obra de Macchiavello aún es tan vital como en su entonces actualidad, la primera del siglo XVI. Las obras fuertes son aquellas que logran trascender y ser tan soberbias en su momento como fuera de éste. Tampoco es la narrativa usada pues en Diálogo en el Infierno entre Macchiavello y Montesquieu continúa en 2008 trayendo la seriedad inconsciente al juego hipócrita de la consciencia. Más aún, la explicación directa e irreductible, es el trato apocalíptico utilizado porque debe «preservarse el mensaje». Ambos mundos tienen en común una sola semántica: el hablar en clave. Un mensaje que puede sólo llegar en caminos paulinos, un siendo como ellos para persuadirles.

La obra irrumpe con insolencia en la manera de hacer diálogos, sentimientos y cronología; un narrador omnipresente es, luego sin percibirse nexo, un narrador en primera persona: el mismo personaje. Los sentimientos son extremistas, como en «… desnudito, un bebé de ojos tristes» y luego el «cañón de un revólver metido dentro de la boca» similar a la hermosa llamada realizada por Juliette a Charles que concluye con la imagen de «Igor, Iván o como se llame» reflejada en el espejo y sería su asesino. Semejante anáfora en un contexto de dos sentimientos opuestos, desde el final hacia casi la mitad de la Novela es perfectamente lograda. Tan precisa como la carta escrita por Iván descubierta en el penúltimo capítulo está firmada como Iván en lugar de Igor, contrario a como en efecto «sin conocer su verdadero nombre» por Juliette. La transparente e irrefutable Teoría del Caos la veo en Cicatriz, un acontecimiento nimio que, en condiciones iniciales naturales, termina en algo enorme e impredecible. Dos acontecimientos inconexos, dos extremos, dos momentos, dos discursos.

El simple fractal geométrico donde una historia es contada tantas veces en distintos personajes. El mecanismo especular de lo colectivo que se transforma en lo moral como si fuese tan personal como genuino. La Novela la sitúo al nivel de la Obra de Hermann Hesse. Tan psicoanalítica y perturbadora para quien no espera ser asediado por su misma historia. Dos concepciones contrarias se funden en un mismo personaje; la nietzscheana de la Genealogía de la Moral y la freudiana en términos de la crueldad: la crueldad no tiene contrario, no tiene fin. Es el tal eco derridano en Estados de Ánimo del Psicoanálisis de «no lo quiere pero no lo ataca» o del mismo espíritu kantiano que sonaría como «no hay derecho sin posibilidad de coerción». Es la imposibilidad de erradicar la pulsión de crueldad y sólo resignarse a domesticarla. De modo que la Novela es un ensayo en un término derridano nuevamente de Fábula especular que se inventa y se cita a sí misma porque nadie otro puede hacerlo.

Es performativa y constativa simultáneamente. Crea sujetos que parecen decidir en sí propios mientras, realmente somos «tontos útiles de fuerzas invisibles que nos superan». Aquel «somos» que cita al lector a incluirse maestralmente en ese lógico cuantificador universal. Eso que sólo parece destruirse con lo posible pero improbable de una huelga universal.Otra majestuosidad de la Novela se sustenta, según disgrego, en un estado de consciencia similar al aún vivido por John F. Nash desde su adolescencia.

Una esquizofrenia en Mary Angel Scott que, si el discurso le hubiere permitido aún más, pudiere haber resucitado al tal estado de irrealidad y ser luego consciente de ello. Lo era, de facto. De todas maneras, cualquier cicatriz merece un arbitrario y vulgar cambio de nombre. Es un juego algebraico que fuerza a manipular un cambio de variable hacia algo más manipulable. Un conocedor de Vygotsky lo descifraría de inmediato; la necesidad de jugar a estar en la realidad; tan serios como en un juego de niños. Pero también un estudioso del ajedrez lo percibiría al instante; le necesidad de sacrificar, pero en el momento adecuado: tiempo y sacrificio son la mejor táctica en una perfecta estrategia. Aún más, un Pianista podría verlo con singular precisión: la Obra es un Concierto para Piano, Opus 18, número 2 en C menor.

Casualmente el predilecto de Sergei. Es Rachmaninov, el pianista, amando su propio Concierto. De hecho, parece violentar desde el primer movimiento hasta el tercero, obviando la longevidad del segundo. No hay nunca un Adagio Sostenuto en toda la Novela. Es una constante muy aprisa que obliga al lector a no detenerse ni evitar regresar. El texto posee más Filosofía que cualquier obra que haya sido pensada en Venezuela. Un Filósofo concluiría que Cioran está presente en el universo y la atmósfera de la Novela. Aquel quien no lo interesaba el nombre que se le diera a la cosa; es exactamente el mismo referente aunque se cambie el signo. No importa la moral y su nombre, la filosofía le da un carácter moral y personal a una realidad que no le interesa el nombre que le asignen. Un zurdo reconoce a otro como Sergei, cuando se percibe ciencia y arte indivisibles. La marca de Shakespeare es evidente.

Para finalizar, creo que Usted hace en el país, lo que Lévinas hizo en Francia desde su aparición pública. Lévinas introdujo la potencia y magnanimidad de Husserl y Usted demuestra una marca de Uslar Pietri en su Novela. Cuando terminé la lectura de la Novela, comprendí mejor que nunca porqué deseo realizar una Editorial en tales temas en lugar de insistir en Casas que rechacen Mi Trabajo bajo la categoría de «cruel». Cuando escribí Profetas Suicidas el año precedente, supe que no sería publicado por ninguna Editorial. Pero Me alegra que en Venezuela se haya publicado por primera vez el mensaje, sin estratagemas, acerca del sacrificio y el poder: sacrificio como forma de suicidio; poder como metafuerza. Así que Cicatriz Me trajo más alegrías y conocimientos que lo pensado antes de comprarla.

Existen dos áreas de lo cotidiano que siempre Me han apasionado y que la Novela las respondió en su completitud.Cuando pueda visitarle nuevamente y, claramente, Usted pueda de acuerdo a su tiempo recibirme en su Oficina, le entregaré con todo el Honor que significa para Mí, el manuscrito original de Mi Primer Libro. Es un obsequio que no paga ninguna deuda; es imposible cancelar la deuda por leer su Novela o haber asistido a la invitación. No obstante, creo que es una entre esas mínimas cantidades de personas que pueden leerlo y disfrutarlo sin categorizarlo como «cruel» sólo por tener la marca de a-moral.

Ese término que a Gasset le ocasionaba cierta náusea pero que Cioran amaba como si le retratara a sí mismo.Me sentiría honrado si acepta una posterior invitación de un Evento que organizo con Mi Esposa y un amigo quien estudia conmigo en la UNA. Se trata de un Concierto de Jazz que realizaremos como un Cuarteto y abarca desde el Bebop hasta el Funk pisando, incluso, el Latin Jazz. Pero eso será en enero.

Creo que conoce de música y de Piano por el simple hecho de entender la armonía compleja y los rubatos de Rachmaninov. Así que entenderá mis arreglos clásicos y de jazz en Piano con sólo escuchar. Además, le diré sin protocolos y de una manera especular, como si abusara yo de la coartada de las citas y el entrecomillado, citándole a Usted como en su nombre propio, una invitación transmutada en interrogante telefónica: « ¿Cómo va el ajedrez? »…



Jason Maldonado (Conductor del programa Librería Sónica de RCR):



Con un lenguaje descarnado, sin ambages, Juan Carlos Sosa Azpúrua nos trae su primera novela: Cicatriz. Las tramas y las trampas políticas, el tema de espionaje visto desde sus entrañas, intrigas empresariales, meretrices de alto rango, asesinos, corrupción y mucho más, confluyen en este trabajo que se pasea por lo más mísero del mundo moderno, el mismo que está en nuestras narices y no lo vemos.

Aquí se dan cita mujeres despampanantes y hombres que rayan en lo adónico, que terminan padeciendo la inevitable adicción que produce el poder. Esta cita da en términos generales una panorámica de la novela: “En algún momento de nuestras vidas, alguien o algo nos produjo un sufrimiento insoportable, un dolor que nos marcó para siempre…Descubre la cicatriz de una persona y hallarás la clave de su vida, un tesoro, encontrarás algo que te dará poder, posibilidad de penetrar lo más auténtico y arraigado de su ser. Haciéndolo, podrás manipular a tu antojo, para bien o para mal, eso lo escoges tú”.

Cicatriz es una novela que en muchas ocasiones y sobre todo en cuanto al tema político nos lleva a pensar en el viejo adagio que dice “cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia”. El efecto mariposa es llevado a su máxima expresión en el entramado del texto. Situaciones que se vivieron en un pasado remoto terminan repercutiendo en un presente que avasalla en las vidas de Charles y Anne Lowell, Sergei, Miranda, Delfina y todos los personajes que forman parte de las historias aquí narradas: “A veces la muerte en Pekín de un diplomático alemán genera como consecuencia la explosión de un tren en Argentina, dos eventos totalmente diferentes, a los ojos del mundo inconexos, y resulta que están totalmente conectados por razones que solamente conocen tres o cuatro personas en el planeta.”

Hacia el final de la novela, la misma pasa de lo más sórdido a lo más espiritual situando a uno de los personajes principales en el Tibet, lugar en donde vive una transformación total en cuerpo y alma, digna de admiración, más bien propia de un ser de otro mundo. Sin embargo, como en una especie de recuento macabro, éste va recordando su vida hasta llegar a una carta malévola que le aclara la verdad que tanto buscaba, reiterando con ello que “el poder no tiene alma que censure ni corazón que sienta”. Tal como señalé al principio, con un lenguaje desprovisto de discreción en el acto narrativo como elemento de enganche a la lectura, con una jerga venezolana y particularmente muy caraqueña,

Juan Carlos Sosa Azpúrua debuta con su primera novela, en donde al final, sólo el propio escritor se salva.

Extracto de “TATUADOS POR EL PODER” de Yoyiana Ahumada (publicado en “Ideas de Babel”:
http://ideasdebabel.wordpress.com/2008/08/10/yoyiana-ahumada-tatuados-por-el-poder/#more-1395

Carlos Fuentes dijo alguna vez que los escritores son una suerte de oráculos que tratando de exorcizar algo, al fin lo profetizan. Cicatriz, la primera novela de Juan Carlos Sosa Azpúrua, se convierte en un espejo de imágenes distorsionadas, que devuelve el intrincado universo del poder en la sociedad contemporánea. Editada por el sello Planeta, el relato del autor —experto petrolero y docente universitario; egresado de Harvard y director de Petroleum YV Group, una de las revistas más prestigiosas sobre materia energética en América Latina— da cuenta de una trama del ejercicio del poder detrás de poder; aquel que como un sustrato de los sistemas políticos, articulan la verdadera pirámide que controla el destino de la humanidad.


El verdadero poder del planeta

Como una suerte de círculos concéntricos, se dispara el universo de intriga de la corrupción del negocio petrolero. La cicatriz es una especie de marca indeleble que se imprime en la psique y en el alma. Un tatuaje que determina el accionar y el ejercicio del libre albedrío de los seres humanos, su sombra. Un thriller donde danzan macabramente todas las formas posibles de expresión del poder, tramado a partir de la vida de tres mujeres, desde cuyos haceres y devenires el autor va develando la trama de los grandes centros de poder del mundo: el del conocimiento —lo que los griegos llamaron techné—, el del espionaje, los pactos políticos, el económico, el sexo, la corrupción. Va desnudando el entramado del poder. Y decimos desnudando porque el componente erótico es determinante para comprender la novela, pues en el recorrido el autor plantea la lucha entre esos dos principios, eros y thanatos, como dos fuerzas poderosas que halan a los personajes hasta romperlos.

Esta sutil madeja se teje desde la vida de tres mujeres, que bien podrían ser el eco de una triada de diosas griegas: Hécate (Delfina), Afrodita (Miranda) y Era (María), aparentemente insignificantes, pero que a lo largo de la historia revelan cómo sus vidas se entrecruzan hasta ser alcanzadas por el gran factotum

¿Habrá oportunidad para la redención de alguno de estos oscuros personajes? Venezuela —golpeada por una larga década de franca lucha contra el autoritarismo— es halada por dos polos opuestos que se repelen. En una esquina, el poder de los Estados Unidos con su tradición de instituciones, empresas del conocimiento, inteligencia, etc. En la otra: la URSS que, aun fragmentada, sigue siendo el lado contrario, pero igualmente poderoso de la eterna guerra de los imperios. ¿El botín? El petróleo.

Al fondo de todo el país, sus contradicciones, la tragedia de ser un país mediano que se ha desarrollado pensándose el ombligo del mundo. Detrás de toda novela hay un país, dirá Rodolfo Izaguirre, un imaginario para comprender la identidad.



Jaime Parra:

Una semilla que nos atisba la posibilidad prolífica que este joven venezolano puede aportar a la bibliografia mundial….animo y perseverancia.


Adela Fabra:

Tremenda Novela. Se la recomiendo con significativo interes, a todos los venezolanos y ciudadanos que habiten en ésta bella tierra. Su narrativa, paisajes y situaciones, nos son muy conocidos y transitados por una gran mayoria de los ciudadanos que habitamos en Venezuela. Una Novela Actual, editada por la prestigiosa editorial Planeta.


Nicolás Pereira (Campeón mundial de Tenis y ancla deportiva en ESPN):

…Te cuento que empecé a leer Cicatriz hace un par de dias,ya voy por la mitad. Se me ha hecho una lectura muy agradable, comenzando por la consistencia y veracidad de los personajes. La obra refleja el extenso research que has hecho en los últimos 20 anios, lo cual no solo deja ver tu conocimiento profundo de la naturaleza humana, tambien una gran capacidad para describir los lugares y situaciones,facilitandole al lector vivir la historia

desde adentro.Te felicito y te deseo que siga el éxito de tu obra.



Jorge Gómez Mantellini (Revista ZETA):

“Corrupción, sexo, poder y petróleo Juan Carlos Sosa Azpúrua, utiliza su especialidad de experto petrolero y su conocimiento de la Venezuela actual, para iniciarse en la novela con una trama cuyos sombríos recovecos estremecen por lo verosímil…”

“…Juan Carlos Sosa Azpúrua (Caracas, 1969) se adentra en el campo literario con buen pie…”

“Hay una capacidad inventiva, un desprejuicio frente a las formas tradicionales de la narrativa y un manejo tan regocijante del idioma que desgajan la obra de Juan Carlos Sosa del contexto histórico de la novelística contemporánea…”

“Este libro pretende inventar una vida distinta, pero en cierta manera trascendente, siguiendo un itinerario de evasión. ¿Una defensa contra la desesperación? Como Satre y Marlaux, este hábil dialéctico, este analista de la conciencia, propone en Cicatriz una salida a la angustia humana”

“Cicatriz es,diríamos, la novela en la que se refugian las contradicciones de sus personajes, desborda la unidimensionalidad de la novela tradicional para justificar la catarsis que los personajes desarrollan al contar y relatar sus propias peripecias…”

“…podríamos calificarla de sartreana o felliniana…”

“Cicatriz ofrece una sugestiva y sugerente meditación sobre los arduos y siempre constantes problemas que pesan sobre el hombre de todos los tiempos”

Revista ZETA (08 de agosto 2008)
———————————————————


Zuzana David:
El texto de Alexis Romero es una disecciòn perfecta
y presenta dificultades para un commentario que no
entre en repeticiones. Sin embargo, si bien el personaje
de Miranda se presenta como definitorio de la codicia y
superficialidad, el personaje de Delfina es mucho màs
interesante. Es la confusiòn de identidades,sìmbolo de
un pueblo maltratado con la ilusiòn que con dinero y
cirugìa plàstica se convertirà en la mamita requetebuena
de Miranda. Y mientras tanto, maneja un antro de lujo
siendo la eminencia gris de ,digamos, la microtrama.
Porque son otras las eminencias grises a nivel macro.
Las que deciden ciertos destinos del mundo.


Alicia Villegas:

…Terminé tu libro, pero realmente no había podido escribirte esta breve nota. Te felicito y de verdad lo hago desde la perspectiva de haber tenido la oportunidad de conocerte, primero personalmente, cosa que me encantó y segundo,a traves de Cicatriz…. Impactante, firme e inesperada en muchos aspectos. Brindo por ti y por esa cicatriz que has dejado con tu libro.Espero volver a tener la oportunidad de conversar personalmente.


Yoyiana Ahumada Licea (guionista y dramaturga. Periodista de investigacion en las areas de cultura y ciencias sociales)::

…gracias por tu novela,por el gesto de escribirla, en serio.Finalmente terminé de leer tu novelón, con mayúsculas,y me dejó estremecido el domingo: conmovida, emocionada, asustada, se desata paranoia, desesperanza y a la vez un suspiro de alivio, es tan inmenso el ser humano como menor y atroz. Le he dicho a varias personas que es un libro necesario, honesto, y en fondo profundamente idealista..Ya consegui el lugar para explayarme en mis ideas. El blog de Alfonso Molina, lo conoces? Ideas de Babel, es estupendo…
…Entusiasmo es una palabra que se me quedaba por fuera. Y el entusiasta, es tomado por uno de los dioses, guiado por su fuerza y sabiduría-los hindues? los griegos? los escandinavos? Entusiasmo produce la lectura de Cicatriz Y tambien el tiempo que te tomas respondiendo a tus lectores…Te sientes dichoso con la mirada que he puesto sobre tu obra, dices, y yo soy dichosa al saber que recibes lo que te doy en mi lectura. Siento la sinceridad y pureza de tus personajes- en su natauraleza brutal de luz y sombra_y se que salen de una fuente muy profunda. Creo que eres alma vieja, digo el escritor.

Hay mucho mas que decir sobre tu novela: la doble articulacion de la realidad objetiva (estrctura del best seller) y la subyacente filosófica donde la voz omnisciente del autor( o sea tu) deja colar su punto de vista sobre la vida, la muerte, el amor y la naturaleza humana y un tercer nivel sutil que rescata de la brutalidad y la crueldad que produce ser victima de la cicatriz, la poesia

Buenos Días: Como todos los jueves voy a acompañarlos para brindarles una agenda cultural de Caracas y a las noticias en este ámbito- Si ud es de los que se queda en Caracas, le recomiendo la lectura de dos libros de autores venezolanos: el primero Villa Diamante de Boris Izaguirre Segundo Finalista del Premio Planeta: La historia de dos hermanas que cuenta la historia de un pais y dos vidas, dos historias, un drama, y la puesta en escena de un pais mediano que siempre ha tenido delirios de grandeza. Cicatriz también de Planeta de Juan Carlos Sosa Azpúrua,un novel autor, experto petrolero y docente . El poder detrás de l poder; la trama de la corrupción del negocio petrolero, la cicatriz, una suerte de marca indeleble que se imprime en la psique y en el alma. Un tatuaje que determina el accionar y ¿por que no? el fatum de los seres humanos, su sombra. Un thriller donde danzan macabramente todas las formas posibles de ejercicio del poder, tramado a partir de la vida de tres mujeres desde cuyos haceres y devenires, el autor nos va develando la trama de los grandes centros de poder del mundo: el del conocimiento, lo que los griegos llamaron la techné, el del espionaje, los pactos políticos, el económico, la corrupción, en fin va desnudando el entramado del poder y digo desnudando porque el componente erótico es determinante para comprender la novela- porque el autor plantea la lucha entre esos dos principios eros y thanatos como dos fuerzas poderosas que halan a los personajes hasta romperlos. ¿Habrá espacio para la redención de alguno de estos oscuros personajes? Lea la novela como lo estoy haciendo yo……

Transmitido en “Ratico Cultural” , noticiero de 5 min de todos los jueves que se transmite en toda Venezuela a través de 60 emisoras de radio.



Mariana Pantin (Docente):

…Hoy terminé de leer CICATRIZ…no quería dejar pasar el momento para felicitarte por tan maravillosa novela. Te cuento que siempre tengo un libro a mi lado y el género que más me gusta es definitivamente la novela e historia novelada. Disfruté muchísimo cada línea que escribiste y lo que más me gustó fue el final extendido que le diste…..a ver, como me explico???… Siempre que llego al final de un libro el evento final sucede y ya, punto y final; me quedo con las ganas de leer un poquito más. En CICATRIZ fue diferente. Que chévere que dedicas varios capítulos para disfrutar del desenlace……ojala y entiendas a lo que me refiero…¡Qué capacidad para escribir!… Ojala y no tardes en sacar tu próximo libro, lo estoy esperando !!!!!!!!!!!!!!!!!!!
Mariana.


Ana Teresa Azpúrua (Miami):

Te felicito por el éxito que ha tenido Cicatriz .La verdad que no me extraña ,porque desde que se comienza a leerla ,uno queda pegado a la lectura hasta el final.El ritmo de la lectura es rápido y emocionante.Los temas psicológicos son complejos,la trama muy interesante,el suspenso se mantiene hasta el final,el lenguaje muy directo.Te cuento que la comencé a leer en la noche..y los siguientes capitulos ,los leía durante el dia porque eran tan intensos que en la noche,hasta soñaba con el tema.

La lectura me llevó a muchas reflexiones y también despertó en mi muchos sentimientos.Es maravilloso el poder del buen escritor para transportar al lector por vivencias,emociones,lugares,visiones etc….por medio de su arte al escribir…..Te felicito de todo corazón y quedo en espera de la próxima novela.


Zuzana David (Venezuela):

…Un extraordinario thriller al estilo de los grandes…Ludlum. Le Carrè, Crichton. Maugham, con la novedad muy actual de la ingerencia en un petropaìs. Agil y sin cabos sueltos. Pero, pero.Desde la primera pàgina se establecen los personajes irremediablemente
condenados a perecer en el juego duro de los 7 pecados capitales.Personajes, excepto uno, sin ninguna herramienta, llàmese fe o valores distintos al poder, retorcidos, extraños, enfermos, dèbiles,crueles, juegan al aniquilamento del otro.

Y esto es el segundo relato. El relato del engaño,donde nadie es lo que dice ser, nadie trabaja donde dice trabajar, el padre no es el padre, la muerte no es muerte.El relato de la furia,terrible furia
que se transforma magnìficamente al final y se libera. Las pàginas 306-09 son el insight conclusivo y contienen un hermoso texto que se sostiene solo.-He vivido como un perro de la venganza y esclavo, ahora serè libre…

Y allì es donde se comprende el porquè del mundo tan abyecto descrito en las partes anteriores. Entramos al Paraìso? Se formò el Superhombre ? Viendo que aquì entran personas que no leyeron el libro, no quiero entrar en detalles sòlo quisiera que me explicaras la razòn del final, de la decisiòn en un momento de entendimiento de lo sucedido y gozando del verdadero èxito…Por cierto, es un guiòn cinematogràfico perfecto…deseo que caiga en manos talentosas !
Zz (15 julio 2008)



Ana teresa Sosa (Poeta y dramaturga):

Palabras, ideas, emociones sobre Cicatriz.


Ayer a las tres de la mañana terminé de leer tu novela. Soy una apasionada lectora y escribo y escribo siempre. La verdad es que tu historia nos muestra un universo desconocido, creo que parecido al infierno del inconsciente colectivo de la memoria occidental. Ese mundo en el que nos adentras es terrible, muy feo, y más que eso demasiado abyecto, pero que por la estructura definida por tu inteligencia como autor no podemos parar de leer. Te confieso que me conmocionó mucho y a medida que me adentraba en sus laberintos, en la terrible y triste historia de esos personajes me inquietaban y más que eso, me confrontaba con verdades que pueden intuirse, que pueden hasta imaginarse pero que con tu novela, pues definitivamente se anda al lado de ellas.
Quiero felicitarte por muchas imágenes que disfruté en su detalle y belleza como conocedor de algunos mundos hermosos, por ideas creativas, no sólo por una o muchas frases, por un descubrimiento algo que desconocía y que me dieron más sabiduría, por frases bellísimas que me llenaron el corazón de latidos y que me hicieron subrayar el libro, marcar la página y además, por tanta verdad del corazón y el alma de un autor al contar su historia, que por momentos dudas y te preguntas: ¿cuánto de verdad o imaginación hay en esta historia? Al parecer a muchos lectores les ha impactado tu novela, que maravilla llegar a la gente por lo que se hace arte. Ayyyy, amigo, yo más que nadie sé que entregaste tu sabiduría, tu pasión y mucho de tu vida a esta novela y que será un éxito como debe ser, es una novela escrita por un hombre valiente…Anate..


Caridad Canelón (Actriz):

Juan Carlos… Cicatríz es una de las mejores novelas que he leído… Aún no la termino pero no podía dejar de decirte que estoy absolutamente impactada!… ¡Qué manera de exorcisar los demonios!.


Numa Frías (Autor de El ojo del vientre):

CICATRIZ

Novela escrita con ritmo avasallante, deja lejos los vacíos de la petulancia. La velocidad de vértigo, sirve de vehículo espectacular para transportarnos hacia las praderas eternas de la Libertad. La acción cautiva al lector desde la primera página y lo catapulta, entretenido, por encima de los muros tras los cuales se protege el decaimiento, el derrotismo o la debilidad. El tema que aborda es peligroso. El riesgo literal que asume, llega a inquietar el corazón acelerado en los caminos del suspenso; no en la superficie de la historia, sino por el tesoro que descubre bajo el fondo.

Tal vez sea justo expresar más bien, por la riqueza inagotable que ilumina igual que los astros del universo. Los personajes, hábilmente descritos, se retratan con exactitud milimétrica. La claridad asombrosa y la oscuridad magistral de los ambientes, se disfruta con los sentidos completos del ingenio. Los sonidos atrapados en la voz silenciosa de la tinta, se escuchan con nitidez… ¡hasta la música! Innumerables colores, sabores y ruidos, satisfacen con especial gracia. En ocasiones se llega a tener la impresión de que uno cualquiera de los personajes, nos llegará al cuarto en donde leemos, para arrebatarnos el libro de las manos. De repente la noche no parece el mejor momento para sumergirse en la trama. Pero pronto se acepta que cualquier hora es buena para sentir las vibraciones de Cicatriz.

Como la maravillosa obra: Divina Comedia, el recorrido empieza en el Infierno. Vale la pena recordar que se trata de un cono descrito al revés, por el maestro Dante Alighieri, para que su punta converja con el centro de la Tierra. De seguidas el Purgatorio, el ascenso de la montaña, luego del desembarco en una playa serena. Y concluye surcando esferas cristalinas e incorruptibles en el Paraíso. Tres tiempos moldeados con sutileza, enmarcan el peregrinaje de principio a fin. Aunque si bien la conciencia religiosa del poema alegórico, tiene suficientes elementos para abonar el campo de una experiencia espiritual, Cicatriz, carente de tal religiosidad, también propicia, ofrece e incluso se atreve a mostrar la esencia del milagro. ¿No es acaso en lo más profundo de cada hombre, mujer y niño, donde yace la idea Fundamental? Sabemos que puede ser opacada por la sed de prestigio, poder y dinero; por cualquier forma de adoración vacua. Sin embargo, allí está.

El lenguaje es elegante cuando así lo reclama Cicatriz, otras veces se explaya tan coloquial que su efecto impacta. Pero lo que estremece radica en la conjunción, en la mixtura que surge de ambos tonos sin que por ello el lector se ofenda. ¿Stil nuovo del siglo XXI?
Dice el magnifico personaje de la novela: “Al observar el vértice creemos estar mirando hacia arriba. Estamos parados de cabeza y no lo notamos porque tenemos los ojos abiertos y estamos encandilados. Para poder ver, tenemos que cerrar los ojos. Al cerrarlos, se te agudiza la vista que necesitas para definirte…”

Algunos mutan, por así decirlo, de identidad. En todo caso, la verdadera trascendencia va más allá del nombre y su cambio. Son muchísimos los pasajes en los cuales dan ganas de ver esta novela proyectada en la gran pantalla. De ser así, ojalá y cuente con una producción generosa que no mutile al gigante, el entretenimiento sostenido hasta el Nirvana, con justificaciones presas en la cárcel de la avaricia. El recurso fantástico que inyecta un virus en la acción, enferma con gravedad mortal a varios implicados. No obstante salva la obra. Sirve de nailon, metáfora excelente, para tejer en la cumbre de la imaginación. De ahí deriva lo grandioso, cuya verosimilitud puede gustar o no, sin herir la salud robusta que se alcaza en Cicatriz.

En El Mito de Sísifo, Albert Camus dijo: “No hay más que un problema filosófico verdaderamente serio: el suicidio. Juzgar si la vida vale o no vale la pena vivirla es responder a la pregunta fundamental de la filosofía”. Para la mayor parte de los mortales, tal aseveración tiene implicaciones alarmantes, aterradoras también. En efecto, la cuestión es desechada por ciertos individuos paralizados por culpa del miedo implícito en la reflexión. Si lo vemos bien, es un punto de quiebre para motorizar el pensamiento. Algo así como: De aquí en adelante ¿qué? Es evidente que la propuesta de Camus necesita de un tiempo futuro, de un instante a partir del cual decidimos, sin coacción: “si la vida vale o no vale la pena vivirla” porque necesariamente no sentimos que el final ha llegado. En la novela, la vigencia y severidad de la cuestión está presente. Empero, ¿qué ocurre cuando el suicidio, sin ser el problema filosófico verdaderamente serio, es la expresión viva de la Libertad?… Imperioso es advertir que para leer a Cicatriz hay que contar con cimientos macizos, con el criterio sano que brota de la amplitud mental y despejados todos los prejuicios.

Felicitar al autor puede poner en evidencia que no se ha captado ni una línea de Cicatriz. William Faulkner opinaba con dureza: “El artista no tiene importancia. Sólo importa lo que crea”. Sin acoger esa postura extrema, parece que los lectores tenemos una deuda de gratitud: por su constancia, lucidez y empeño; porque no falló en el intento. Juan Carlos Sosa Azpúrua, escritor venezolano, ciudadano del mundo, reciba un caluroso abrazo y los mejores deseos.


Libros: Cicatriz
Por Iván R. Méndez · Julio 4, 2008 a las 6:22 am · Categoria Libros
http://www.somosccs.com/blog/2008/07/04/libros-cicatriz/#more-2846

Sólo un abogado egresado de la UCAB y de Harvard, especialista en el tema energético que despliega en su propia publicación, Petróleo YV, podría escribir una novela tan verosímil y perversa como Cicatriz. Sosa Azpúrua (Caracas, 1969) no se amilana ni disfraza los juegos del poder tras el poder, tanto a nivel global como en Venezuela , pues petróleo y armas son una dupla segura para diversos grupos de inversionistas-mercenarios.
Este thriller despega con un acercamiento a la vida de la despampanante Miranda, socia de un importante bufete de abogados y clarísima en un su fuerza vital: “no podía vivir sin sexo”.

Su reverso es Delfina de Lona, su amiga de infancia, frustrada y capaz de mover las piezas morales del mundo hasta 180 grados si eso le compensa sus traumas de gordura… Pero es sólo el arranque, ya que luego entran en escena personajes como Sergei Rackmanikov, un ruso brillante con estudios en los mejores campus de EEUU, quien se compromete con la hija del magnate más poderoso de ese país, Charles Lowell III, pero hay un detalle, Sergei es el hijo del director de la KGB, a quien teme y odia.

Todos esos personajes convergen en Caracas, pues el petróleo genera negocios impensables para un mortal que recibe su salario los quince y último, sin obviar los prostíbulos como el Rincón Hedonista, en el cual algunas universitarias de clase media buscan ganarse unas buenas propinas en dólares atendiendo a estos petrovisitantes extranjeros…

Cicatriz nos muestra las heridas existenciales de esos personajes en una trama de vértigo que sorprende en su resolución cuando el protagonista se libera de lo mundano y se adentra en lo más profundo de sí mismo luego de abrir una misteriosa caja en el Tibet.


Ana Teresa Sosa (Dramaturga y escritora )

¡IMPACTADA,CONMOVIDA! ANTE UNA NOVELA QUE TE ADENTRA EN UN MUNDO TAN ABYECTO CONTADO DE UNA MANERA MAGISTRAL, CON UNA ESTRUCTURA QUE TE LLEVA DE LA MANO A ESE INFIERNO EN EL QUE TE AHOGAS POR MOMENTOS, TE QUEMAS Y DE REPENTE NOS DEJAS SACAR LA CABEZA PARA QUE RESPIREMOS… LA VERDAD; ESTOY MUY CONMOCIONADA Y TE CONFIESO QUE HASTA LA HE SOÑADO PORQUE LLEGÓ A MI PSIQUIS. TU UNIVERSO ASUSTA PERO ATRAE… SON MIS PRIMERAS IMPRESIONES, NO PUDE AGUANTAR ESCRIBIR LO QUE SIENTO ANTE UNA NOVELA QUE ME GOLPEÓ… EL MUNDO SIGUE SIENDO HERMOSO… TU NOVELA ES GRANDIOSA… CUANDO SALGA DEL ASOMBRO TE ESCRIBO MÁS… POR ESTOS LADOS SE DICE EN BROMA: ” NO PUEDO CON TU INTELIGENIA” ESO ES UN HALAGO… ANA TERESA. (02 julio 2008)
———————————————————————-

Alexis Romero (Poeta. /// publicada en Papel Literario de El Nacional el sábado 05 de julio 2008):

“ — ¿A que te refieres con eso de la cicatriz?
—Todas las personas tenemos una…Es una marca que determina la mayoría de nuestras acciones. Usualmente se manifiesta a través de mecanismos insconcientes. Es una brújula invisible, que orienta en la escogencia de relaciones personales, profesiones, vestimenta, manierismos, viajes y reacciones. La cicatriz es el móvil que, con frecuencia, lleva al autosaboteo…

El diálogo anterior lo hallamos en el Capítulo XXIV de la novela Cicatriz. A partir del mismo podemos comprender por qué esta obra es un retrato de la sociedad venezolana en el concierto internacional signado, configurado, condenado y sentenciado por los mandatos arbitrarios del petróleo. Y de allí, el por qué sentimos al terminar la novela que el Edén del poder es el suicidio. Esa geografía signada por la banalidad, la soledad, la prostitución, la corrupción, el chantaje, la drogadicción, la decadencia del lenguaje, la impotencia de la poesía, la inutilidad de los dioses, el desmoronamiento de la intimidad, el efecto mariposa de la corrupción, constituyen los salmos de El Evangelio del Petróleo.

El amor deviene microhistoria superficial frente a las operaciones mercantiles centradas en la corrupción y la transfiguración del cuerpo en desecho. Nadie tiene un lugar, todos son seres anónimos con nombres y apellidos vacíos de significados, pero saturados de sombras y tragedias. A medida que avanzamos en la narración padecemos o absorbemos los síndromes de bordelaine, bipolaridad, histeria y acoso moral. En cada página la amistad es destruida. La infancia es una película que los personajes buscan borrar, quemar, demoler de la alegría que algunos aún reflejan. La juventud es la entrada al engaño. Los encuentros son desencuentros y despedidas, confirmaciones de la superficialidad y la tiranía de las antojos, gustos y miedos.

En Cicatriz todo es una excusa, una técnica para mostrar la visión de una Venezuela esclavizada por el mesianismo petrolero. Para revelar cómo las relaciones son animales muertos mantenidos superficialmente vivos con el oxígeno envenenado de las apariencias; la incapacidades de confesión, revelación, y perdón. Un país donde persiste la mano que elabora los trastornos del alma pública y privada.

Es la primera novela, escrita por un Venezolano, que trasciende los paisajes temáticos y lingüísticos de lo venezolano; que levanta su historia desde sentimientos y planes globalizados y cosmopolitas, sin los cuales hoy día es imposible comprender lo que tan acertadamente el maestro Don Arturo Uslar Pietri llamaba la venezolanidad. Una novela que se distancia, en técnica y temática, de lo canónicamente, y por tanto anacrónico y superficial, llamado lo estrictamente literario. Aquí la autoridad es la del lenguaje en todos sus niveles íntimos y públicos. Un diccionario del lenguaje y los significados de las sociedades neomodernas y postindustriales. Lenguaje del alma liquidad y argot de las trasnacionales. Rusia, Venezuela y EEUU.

Son las mujeres y las mentalidades que gobiernan esta historia. Una novela hija del hoy, que nos retrata los sótanos y las alcantarillas de las mentalidades de los siglos XIX, XX, y lo que va del XXI, del venezolano. En ella se oyen los latidos y fracasos de las novelas Mene, Oficina Nº 1, Cubagua, Doña Bárbara y En este país. La barbarie, ahora silenciosa y con rostro de amabilidad, de la indiferencia y pasividad reflejadas en esas obras eternas de nuestra alta literatura, vuelve a ser la protagonista en Cicatriz, pero ya no rural ni urbana, sino cosmopolita, globalizada, mundializada, como la noción y metáfora del vampiro de Bram Stoker. Miranda, el eje femenino de la historia, es un ser inocente, prostituta, soñadora, fracasada y evasiva, incapaz de asumir y afrontar sus realidades, tal como la sociedad venezolana de los últimos treinta años.

Una amante de lo fácil; una amante de hombres y mujeres que aman lo fácil. Una enemiga del esfuerzo y la paciencia, tal como los hombres y las mujeres que mantienen relaciones genitales con ella. Una suicida que añora amar y ser amada por un suicida. Sergei será ese lugar, esa excusa. Alguien de afuera, que le permita confirmar que en todos los lugares donde gobierna el mesianismo petrolero abundan los suicidas, el Edén de todos.

Cicatriz es la metáfora explicativa sobre cómo un país, una sociedad asume el suicidio cultural de las instituciones. Instituciones que le permiten respirar y desarrollarse. La técnica narrativa es el cosmopolitanismo, quizás, repito, usado por primera vez con intención, destreza, propiedad y responsabilidad por un escritor venezolano. La novela sobre el verdadero lugar del petróleo en nuestras vidas. La novela que materializa el discurso pedagógico y educativo de Don Arturo Uslar Pietri sobre los espejismos y miserias de una sociedad que nada asume porque todo lo resuelve con barriles de petróleo.

El tiempo es una madeja; la destrucción de una telaraña de ideas, creencias y costumbres; y el éxodo de sus tejedoras y tejedores a las complejidades de la historia y las microhistorias de los personajes. Nada es presente, nada es pasado, nada es futuro. Solo historia, madeja, telaraña muerta, por abandono y descuido. Historia configurada por la incertidumbre de las emociones y las órdenes del oro y diamante negro de la cultura emocional y social de los venezolanos. Aquí el tiempo se llama barril de petróleo. Su reloj, las ambiciones, indiferencias, conformismo y cortoplacismo de los venezolanos.”
Alexis Romero


———————————————————————
Elías Emilio Azpúrua Rodríguez (Caracas):

…Ayer termine de leerla. Te felicito! Tremenda novela. Disfrute muchisimo la trama, asi como la excelente narración. Realmente me metí en la novela y la vivi a profundidad. Me di un banquetazo literario…


Andrés Fernando Sosa Azpúrua (Médico):

…Me costaba bastante tener que interrumpir mi lectura para hacer otras cosas, de verdad me tenía

sumamente absorto y a veces me provocaba brincar páginas para ver que iba a pasar…

…el libro esta sumamente bueno…

Anoche me quede obsesionado, no paro de pensar en potenciales actores para tus personajes. Pensé en otros mas, ahí te van:

Anne: Jennifer Connelly o Charlize Theron (me la imagino clarito subiendo el Everest)

Ricardo: el cura que antagoniza a Daniel Day-Lewis en “There will be blood”, tambien me gusta Ryan Gosling para este papel (no se si viste “Half Nelson” sobre un profesor heroinomano), Joaquin Phoenix, Matt Damon, Casey Affleck. La verdad se me ocurren muchos para Ricardo.

Jane Silver: Julianne Moore.

Delfina de Lona: Tilda Swinton (la que acaba de ganar el oscar por Michael Clayotn)

Charles Lowell: Michael Caine, puede que Tom Wilkinson tambien quede bien, Anthony Hopkins

Miranda: me parece que Anelina Jolie esta mandada a hacer para este papel.

Maria Josefina: Kate Beckinsdale, Keira Knightley, Natalie Portman

Te iré comentando los que se me ocurran.

Todavía no consigo un Sergei. Creo Christian Bale seria el mejor pero no estoy 100% convencido.

Pensé en otros dos potenciales para Sergei: Eric Bana (Munich) y Jim Caviezel (Passion of the Christ).

Dime que te parece… –


Patrizia Veneziano (Venezuela):

…Me gustó mucho, sobre todo porque es fiel reflejo de esfuerzo, dedicación y potencial, rasgos que admiro en los seres humanos. Te felicito, porque la forma en la que escribistes hace que el lector se vea siempre entusiasmado en el próximo capítulo, no quieres parar de leer hasta terminar. La manera en la que conectas a los personajes es muy interesante y aunque sea triste reflejas muy bien a través de las distintas historias como el poder transforma al ser humano. Hay una página que me impactó, la 219, los últimos dos párrafos son sensacionales, alimenta el espíritu con un mensaje muy explícito de cómo somos y lo que podemos lograr ser…
PV (18 junio 2008)
——————————————————————-

María Eugenia Figarella (Venezuela):

…devoré la novela en el tiempo que María Elena Rodríguez vaticinó haría. Quizá en menos. Cicatriz me parece apasionante. Muy bien escrita, planteada con inteligencia, destila conocimiento y clase; el sexo está en casi todos los capítulos pero en la medida que corresponde a una novela de acción. El tema, el enfoque, la sintaxis, la elaboración de los personajes, la forma en la que desarrollas la trama y finalmente presentas un mensaje de esperanza, son excelentes. Es una resonancia magnética _más que una radiografía_ de la banalidad de un sector importante de la Venezuela actual y del efecto del petróleo en los individuos. Cicatriz tiene hasta material para un guión de cine, eso si, con una producción tipo Hollywood. Como novela de Crichton, pero con profundidad en el tratamiento de los temas (podrías colocar las referencias bibliográficas si así lo quisieras). Es una novela global, capaz de interesar al lector de Caracas y de Bastia, de Moscú y de Los Angeles. Al lector. Me encantan los planos en los que has colocado los temas. La elaboración del caso Venezuela en ligas menores y su desencadenamiento en las Grandes Ligas. El comandante como un accidente, un desencadenante de situaciones, nunca un actor principal. Con La sombra del viento, Cicatriz es la novela más interesante, apasionante, culta que he leido en este siglo.
Felicitaciones.


Nasbly5.0 out of 5 stars Sorprendente Reviewed in the United States on September 7, 2020 Verified Purchase

Esta novela es realmente sorprendente. Nunca nos podemos imaginar que va a pasar en el capítulo siguiente, por lo que hay que terminarla tan pronto cae en nuestras manos. La forma en que el autor describe la psiquis de los personajes, las razones por las que se comportan de una u otra forma sin importar si son hombres o mujeres es maravillosa. A pesar de que es una novela de ficción la narrativa es tan convincente que por momentos se nos olvida que lo es porque nos adentra a situaciones tan duras, oscuras y terribles que pasan en todos las sociedades pero que la mayoría preferimos ignorar por miedo o desprecio a lo prohibido, feo y vano.

Se refleja la forma en que los traumas, no curados a tiempo, nos pueden afectar durante toda la vida e incluso generar que terceras personas sean víctimas de nuestras malas decisiones producto de ese estado mental frágil y fracturado.

Sin duda, Cicatriz es una novela para adultos porque tiene escenas sexuales y de violencia difíciles de dirigir para quienes no estamos a acostumbrados a este tipo de lectura, sin embargo, la narración y descripción de los hechos tienen una fuerza intelectual tan brillante que revela la formación del autor a nivel literario y en muchas otras artes y ciencias.
Es una novela básicamente universal porque los temas nos pueden afectar a todos y los lugares en que se desarrolla se ubican en varios continentes.


Carlos I. Gomez5.0 out of 5 stars Elegante ruda y esperanzadora Reviewed in the United States on December 29, 2018 Verified Purchase

Muy cruda y dura de leer, temas sobre el poder, el espionaje y algo de Venezuela, lectura para adultos. Jamás imaginé el tema central de esta novela de ficción, al principio uno se pregunta -un thriller al estilo Jason Bourne? no, algo más profundo, las piezas en el tablero piramidal se mueven o caen… piezas de grandes dolores, asperezas y virtudes, en fin, impredecible, lenguaje de frases deliciosas en castellano que evocan imágenes vibrantes y poesía, en fin, recomiendo esta obra a ajedrecistas de la vida, a filántropos, educadores, abogados, o cualquier adulto que le guste obras como la divina comedia o thrillers de suspenso inclusive.. creo que es obra podría ser llevada a la pantalla grande.


Maria Stolk4.0 out of 5 stars Recomendable…Reviewed in the United States on May 22, 2019 Verified Purchase

Interesante, entretenido, engancha, impredecible, documentado, realista, sin embargo no puedo definir el estilo literario (…) Podría decirse que se trata del transito psíquico o mas bien alquímico del alma donde podríamos pasar de lo profano a lo divino.… Recomendable…


AFS5.0 out of 5 stars Amazing book Reviewed in the United States on February 2, 2019

Intriguing story that feels eerily real.


Palabras profesor Antonio Ecarri Sr. (docente ) sobre Cicatriz. Feria Internacional del Libro de la Universidad de Carabobo

Esta novela está tan bien escrita que el autor logra el sortilegio de adentrar al lector en la belleza del arte, la música y la buena mesa, paralelamente al desarrollo de una narración sobre el torbellino de pasiones que encierra el poder de la política y la lucha por el poder.

Me ha hecho recordar a un grande de la literatura de todos los tiempos: a Stendhal, porque consigue unir la sensibilidad romántica, producto de sus conocimientos intelectuales y de hombre de mundo, con la crítica mordaz que desnuda crudamente las trapisondas de la política y la lucha caníbal por obtener y conservar el poder.

Me refiero a la comparación con Stendhal, porque hay pasajes de este libro que me hicieron experimentar lo que se conoce en el mundo del arte y la literatura como el “síndrome Stendhal” que es como una actitud contemplativa y de éxtasis que marea la conciencia cuando se concentra en el arte y cultura en un mismo sitio. Fue lo que sintió aquel gran autor al contemplar la basílica de Santa Croce de Florencia y, señores… no exagero.

Al comenzar a comentar algunos aspectos del libro, vamos a recordar a nuestro citado autor francés, para decir con él que: “La política en una obra literaria es un tiro de pistola en medio de un concierto, algo grosero pero imposible de ignorar. Estamos a punto de hablar de asuntos feos”.

Al leer este libro uno se pregunta: ¿cuántas mujeres venezolanas no estarán cavilando, hoy, a estas horas de la noche sobre conductas de sus maridos en el poder, como lo hacia la esposa de uno de los personajes del libro: Ricardo Kraftman? Quitémosle el Ricardo y pongámosle cualquier otro nombre: Pablo, Jacinto o Diosdado:” él comenzó a ganar mucho dinero.

Compró carros, propiedades en Weston y en Miami. Nos mudamos y nos hicimos miembros del Country Club. Cuando le preguntaba de dónde sacaba tanto dinero, me decía que jugando con la bolsa. Decidí creerle, hasta que llegaron las invitaciones. La fiesta del alcalde, la cena con el ministro, el desfile de modas del concejal, ambientes rarísimos.

Un tiempo después, los hijos de los ministros y gobernadores comenzaron a frecuentarnos. Llegaron muchos boliburgueses bien conectados. Le contrataban testaferros, los del ministro para abajo. La vida se hacia mejor. El insistía que todo era legítimo. Yo no le creía, yo no nací ayer, pero lo admito: cómo no disfrutar de una vida tan buena?”

Es, señores, la inversión de valores la que comienza a retratar con magistral habilidad el autor de Cicatriz, porque Juan Carlos Sosa de Azpúrua ha descubierto que todo el mundo tiene una cicatriz, aunque invisible porque es una herida en el alma y esa cicatriz no muere.

La marca del dolor respira, tiene memoria, duele, vive. La cicatriz del alma invisible y para quienes persiguen de manera obsesiva el poder, descubrir esa cicatriz en el otro es el secreto del éxito, dicho con sus palabras. “Descubre la cicatriz de una persona, y hallaras la clave de su vida, un tesoro, encontraras algo que da poder, posibilidad de penetrar los más autentico y arraigado de su ser. Haciéndolo podrás manipularla a tu antojo para bien o para mal”.

Hablar y analizar los personajes, la trama, el hilo conductor de esta magnífica narración es tarea de críticos literarios y, no es ese mi caso, me pidieron que hiciera referencia a cómo desarrolla esta novela, casi con vida propia – al punto que se confunde la realidad con la ficción – el tema poder o más bien, todas las trapisondas e iniquidades que se tejen en torno a la búsqueda incesante del poder por los seres humanos. Seres humanos, como aquellos políticos que no siendo verdaderos hombres de estado, no tienen principios y se quedan en el menudeo de la política aldeana que persiguen el poder para disfrutarlo hedonísticamente y construyen todo un entarimado de excusas ideológicas para alcanzarlo y, luego, permanecer el mayor tiempo posible. Para lograr construir un modelo totalitario y autoritario.

Los rasgos básicos de todo régimen totalitario que necesariamente deviene en autoritario, según Hanna Arendt, son:

“1. El Estado tiende a regimentar la totalidad de las relacione sociales.

2. Es el Estado quien controla la mayoría posible de todos los aspectos de la vida individual. El Estado ostenta rango preeminente, tanto en el plano axiológico y en la efectiva organización de la vida en sociedad, sobre todo cuanto concierne a la existencia de cada individuo paralelamente al totalitarismo.

Entonces, el autoritarismo se rige por el mando y poder vertical personificado en un líder que resta valor a sus propias instituciones, procurando concentrar en un reducido grupo la dirección del gobierno, siempre supeditado al líder y con ello eliminar la libertad, igualdad y fraternidad reclamada desde la Revolución Francesa”.

Esta manera totalitaria de concebir un estado y el ejercicio del poder totalitario entra en contradicción con la libertad del ser humano y, en consecuencia, con el pensamiento de ese gigante norteamericano que fue Abraham Lincoln, quien definía la libertad, según sean los demócratas o tiranos quienes conceptúen, a través de la pedagógica paradoja siguiente:

“Para algunos, la palabra libertad puede significar que cada hombre haga lo que quiere de sí mismo y del producto de su trabajo; mientras que para otros, la misma palabra puede significar que algunos hombres hagan lo que les dé la gana con otros hombres y con el producto del trabajo de éstos. […] El pastor arranca de naturalmente, la oveja le agradece como su libertador; pero el lobo lo maldice por el mismo acto, acusándolo de destruir la libertad…”

Esta obra, va haciendo parecer personajes fascinantes que comienza buscando el poder y terminan luchando por sacudirse de él y buscando la libertad, otros nunca la conseguirán porque ni siquiera se plantean rectificar.

Ahora bien, entre todos esos personajes los más interesantes de esta obra resultan, a nuestro criterio, ser mujeres: Miranda González Belluci; una mujer que no sólo disfrutaba del sexo a plenitud sino que sabia utilizarlo en función del poder; Delfina de Lona que era regordeta y fea en sociedad, según el autor, donde estar bien era buena es un pasaporte al éxito, porque para entrar en los ambientes chic de la Venezuela del siglo XXI, las mujeres tienen que exhibir pechos de silicona y buen culo.

Y, finalmente, María Josefina, la esposa de Ricardo, no era fea, pero tampoco jugaba en la liga de Miranda. De treinta y ocho años iba al gimnasio tres veces a la semana y a veces cuatro para dedicarle más tiempo a los atributos del profesos de spinning, el mulato Ramón. Y, finalmente, Anne Lowell, la joven estudiante norteamericana, hija de la mano derecha del presidente de los Estados Unidos, genial y brillante futuro que es sacrificada de manera absurda como un peón de ajedrez para tratar de dar un jaque mate solo existente en la mente afiebrada de unos burócratas que no jugaban en la realidad al deporte del rey, sino más bien a la ruleta rusa.

A través de estas cuatro mujeres el autor va hilvanando una complicada trama que se pasea de Caracas a Miami, de Moscú a Washington, de Washington a Teherán y termina, inopinadamente, en el lejano Tibet.

Todo ese periplo se realiza en función de la guerra secreta del petróleo. el análisis político y de su consecuente búsqueda del poder como desideratum a la ambiciones de las grandes potencias narradas, como ya se dijo, con una maestría que combina la ficción con realidad de una manera que el lector se pasea de un lado a otro sin saber a ciencia cierta si estamos en presencia de la rica imaginación de un novelista o de la acuciosa y zahorí mirada de un hombre de estado, conocedor de las realidades actuales de la geopolítica universal.

Como muestra de lo que afirmo les voy a transcribir un análisis que se hace en Cicatriz sobre la lucha de las superpotencias por hacerse con determinante influencia en Venezuela. Así nos lo describe el autor: “ En efecto, los rusos perseguían el poder total y necesitaban a Venezuela.

El país suramericano implicaba la posibilidad de ponerle la mano a los contratos más importantes en materia de gas y petróleo del hemisferio occidental. Los rusos afianzarían su liderazgo energético y obtendrían el financiamiento necesario para acelerar su renovada carrera armamentística. Lograrían posicionamiento geopolítico estratégico a menos de cien millas náuticas de la primera potencia.

Y para afianzar aún más su liderazgo, Rusia necesitaba a Venezuela para neutralizar la influencia que Irán ganaba con el gobierno venezolano, influencia ésta capaz de reducir su radio de acción en el medio oriente y en el propio Irán. Sabían los rusos que el presidente iraní era un consentido del Presidente venezolano y que esa relación colocaba a Irán en una posición antagónica aún más peligrosa con respecto a Estados Unidos e Israel. Venezuela significaba una base geopolítica fundamental en el juego que Irán estaba jugando.

En un escenario bélico contra Israel, la alianza con Venezuela incrementaría el tamaño de los músculos de Irán, ya que comprometería los y las reservas más importantes de occidente estarían bajo el dominio de los enemigos de Israel y Estados Unidos, situación que podría perjudicar a Rusia ya que una variable tan delicada como el nivel de los precios del crudo, podría manipularse para provocar un colapso de la economía mundial, tirándose por la borda los planes de inversión y las actividades desarrolladas por las naciones industrializadas en pro de su independencia energética.

También se destruirían los prospectos de crecimiento económico e independencia política de su gran aliado China y las ansias imperiales de Rusia, ya que el colapso económico implicaría la parálisis de la industria militar y la ruina de sus inversiones globales, fundamentales para su supervivencia y afianzamiento como imperio. Para reducir estas probabilidades, los rusos tenían que moverse rápido y, por razones similares, pero antagónicas, los estadounidenses buscaban el mismo poder total sobre Venezuela. La idea de los rusos era subordinar a Irán y Venezuela.

Al país de los ayatollás le suministrarían su propia tecnología nuclear y harían que las plantas construidas en territorio persa solamente pudieran funcionar con partes y claves suministradas por Rusia. Con Venezuela necesitaba dominar las redes políticas. Monopolizarían la relación de gobierno con Irán, para que incluyera a Rusia.

Asegurarían las concesiones energéticas y la industria militar. Penetrarían la Faja del Orinoco y yacimientos gasíferos. Controlarían el suministro de equipos militares. Toda la industria militar en zonas fronterizas con Colombia, donde Estados Unidos combatía a la narcoguerrilla. Al neutralizarlos, los rusos debilitaban a Estados Unidos, dañaban el crecimiento de Colombia, clave para la estabilidad del continente; y fortalecían el narcotráfico, fuente de recursos financieros para Rusia, a través de los equipos que vendían a las mafias de la droga y del armamento que suplían a los guerrilleros y para militares”. (fin de la cita)

Ya la CIA se les había adelantado en un asunto muy feo aquí nos vuelve a la memoria lo dicho por Stendhal que se iba a hablar “asuntos muy feos”, pero sin saber, otra vez, a ciencia cierta si los personajes que nos dibuja existen o son especulaciones del novelista, pues describe la intervención de la CIA para asesinar a un candidato presidencial, lo que en la realidad afortunadamente no aconteció, pues ese candidato tiene todas las características y atributos de Henrique Salas Romer, aunque en la novela se llama Gustavo Arruelo.

Obviamente Henrique está vivito y coleando, a Dios gracias, pero pudiera estar enviándonos Juan Carlos Sosa, en lenguaje cifrado, el hecho cierto del sacrificio de Henrique por grupos que lo veían difícil o imposible de manipular y prefirieron optar por el que creían manejable.

Al candidato Gustavo Arruelo hubo que sacarlo del medio por que no era de confianza de los grandes grupos económicos y ni siquiera de la CIA y ¿El otro Si? Bueno, veamos cómo lo narra Sosa, poniendo este análisis de las candidaturas presidenciales de 1999 en boca del jefe de la KGB quien le cuenta a su hijo “Con un virus los de la CIA mataron a un hombre que iba a ser presidente de Venezuela. (…) La CIA lo mató para evitar que al llegar a la presidencia acabara con sus planes.

Tanto la CIA como la KGB aspiraban llegar al poder en Venezuela un ignorante, un salvaje, para utilizarlo como títere y obtener todo lo que quisieran de él. Arruelo, era contestatario, un rebelde que no seguiría órdenes de nadie y complicaría mucho las cosas a la hora de hacer negocios con Venezuela.

Como sabes es mucho más fácil lidiar con un gorila, le das un cambur y lo pones a bailar. (…) así que en las próximas elecciones de diciembre, gracias a la muerte de Gustavo Arruelo verás llegar a la presidencia de Venezuela a un gorila genuflexo que comerá los cambures que le tiren la CIA y la KGB, agencias que tendrán en sus manos la llave de la jaula de intereses que encierran el mono”.

Pero, como sabemos, las cosas se complicaron, no resultaron como estaban previstas y se necesitaba, sin embargo, que se cumplieran los objetivos de control por encima de la CIA.

Para logar estos objetivos los rusos encontraron al brillante hijo de la KGB que se había ido a estudiar a los Estados Unidos y que, sin proponérselo, se enamoró de la hija de uno de los Senadores más influyentes en la Casa Blanca. Cuando al servicio secreto ruso se enteró de esta feliz coincidencia tramaron el más macabro de los planes, incluyendo la atroz violación de la novia del muchacho, para lograr el doble propósito de doblegar la voluntad del joven y convertirlo en un despiadado agente que vengaría el trauma causado a su amada.

Esa venganza debía pasar por desbaratar los planes gringos en el mundo y en ese complicado juego de geopolítica era necesario incluir a Venezuela donde se utilizarían las más bajas y torvas intrigas, los más sucios procedimientos: desde el chantaje, la prostitución y la droga, hasta el asesinato más cruel y despiadado, todo ello para asegurarse rusos y americanos el control de este pequeño país de tanta importancia en el complicado ajedrez de la política mundial.

Esos propósitos siniestros pudieron haberse satisfecho en cualquier otro país, pero en Venezuela no es nada fácil ser discreto y, al final, gracias al chismorreo mundano caraqueño se descubren muchos de los secretos que algunos personajes de la novela querían llevarse a la tumba.

Es que dicho con palabras del autor, que parecen salidas del García Márquez de Cien Años de Soledad: “En la vida nada se oculta eternamente. En Caracas, pretender guardar un secreto es más difícil que comerse un dinosaurio. Como dignos habitantes de Macondo, los caraqueños son una telaraña de apellidos, amistades y conocidos que no caminan con rabo de cochino porque todavía no ha transcurrido el tiempo suficiente”.

Así fue cómo toda una urdimbre tejida con celo y profesionalismo perfecto por la CIA y la KGB empezó a ser conocida por el personaje central de la novela Sergei Rackmanikof el muchacho genio que fue a Estados Unidos a estudiar y a enamorarse sin proponérselo y que terminó convertido en una máquina de terror, pero que la inmensa crueldad de su entorno llegó a tales extremos que él queda asqueado de toda esa sociedad de cómplices que son los servicios secretos de las superpotencias.

Se da cuenta que no hay nada en esa vida que valga la pena para mantenerla por siempre y termina ensimismado en el más espiritual de los recogimientos, pues después de tantas angustias y luchas por supuestos ideales utópicos, reflexiona con una profundidad filosófica que el autor, magistralmente, pone en boca del muchacho genio: “Nos encandilamos como lo que se presenta como éxito y poder. Hacemos una conexión vital con el error y emprendemos el rumbo. Hincamos la rodilla al poderoso, creemos que los sentados al trono están iluminados. Aceptamos el mundo que nos presentan, otros eligen por nosotros. Es más fácil seguir. Somos ratas siguiendo al flautista de Hamelin.

Cuando dudamos nos da miedo expresarlo por temor al que dirán, miedo a quedar excluidos. Si tantos dicen ese faro ilumina el rumbo, por algo será. Preferimos pensar que el otro tiene razón y de tanto reprimir nuestra propia voz, terminamos silenciándola y más nunca la escuchamos. Tendremos la perfecta excusa, existirán justificaciones para nuestro fracaso; delegar en otro hace posible el autoengaño. La mayoría somos cobardes, nos da miedo la oscuridad. En cambio, si cerramos los ojos, vemos. Sin vista tenemos que ingeniárnosla para no caer.

El ingenio nos proporciona la antorcha que ilumina nuestro propio camino. Pero los canes encumbrados te hipnotizarán para que no cierres los ojos. Patriotismo, compromiso, lealtad, mística, honor, valentía; son conceptos que usan. En mi caso empleé esos conceptos para engañar a los creadores del engaño. Nunca puede justificarme y ¡vaya que lo intenté! Mi objetivo fue la venganza , alcanzar el trono y destruirlos, una vez cumplida mi venganza podía descansar en paz, ¡qué ciego estaba! Si para vengarte de un perro, tienes que ladrar, entonces también tú eres un perro. En mi ascenso perdí valores y fui campeón. Antes de culminar mi carrera de perros y tocar el trono, había una prueba final. Una mosca sobrevolaba el torno y tenía que eliminarla. (…) mi salvación fueron mis antorchas juveniles, luces que creí apagadas”.

Y, luego Sergei, al referirse a loas dos únicas personas decentes que conoció en su vida: su novia gringa y el padre de ésta, afirma que esas personas siempre fueron libres porque jamás comprometieron sus principios, volaron por la vida aceptándose a sí mismos sin necesidad de aprobación externa, viendo hacia adentro de sus almas y brindándose al mundo su particular brillo”.

Allí, en esa reflexiones se pueden sacar dos grandes conclusiones, al tratar de hurgar en el pensamiento del novelista sobre el ejercicio del poder: la primera, que la política, así como la vida misma, sin valores es un asco, que no tiene sentido vivirla ni ejercerla, pero también queda la bellísima enseñanza, descrita a través del padre de la novia del muchacho, el famoso e influyente senador norteamericano, que la política sí se puede ejercer con decencia, para que nos podamos sentir realmente libres frente a la humanidad y lo más importante, frente nosotros mismos. Debemos entonces asumirla sin dejar de lado los principios en los que realmente creemos, los que nunca podrán estar reñidos con la moral y la ética de nuestras vidas. Con palabras del autor: “ Tenemos que definir nuestra singularidad y levantarle una estatua. El hombre es en la medida de su libertad”.

Y, finalmente Sergei Rackmanikof, el supuesto antihéroe de la novela se convierte en héroe, cuando toma la sabia decisión de desaparecer, dando vida a otro personaje, a un poeta, cuando dijo: “Viviré para la poesía y propagaré la belleza de las letras en el planeta. No habrá un solo rincón sin poesía… no existirá un rincón del planeta sin libertad”.

Este, señores, es el libro de la política, de la lucha fea por el poder, pero también es algo mucho más importante, paradójicamente es la exaltación de la belleza de la vida con principios y valores destinados a exaltar al hombre, como único amo y señor de su destino, libre en esencia y fuente de libertad para el mundo.

Y parodiando a uno de los ilustres pacifistas de todos los tiempos, Romain Rolland: este libro en definitiva es un canto a las almas libres de todo el mundo, que sufren luchan, pero que finalmente vencerán y vencerán mientras existan seres humanos como Juan Carlos Sosa Azpúrua que escriban un libro como este, porque según sus palabras: “el libro es un instrumento de libertad, gracias al libro el mundo tiene esperanza”. Señoras, señores.



Natalia Hoyos Cordido (Actriz y periodista)

(Sobre el primer manuscrito):



…Aquí te mando mis impresiones, espero que te sirvan de algo, no sé nada sobre los filtros que puedan tener las editoriales pero no dudo en que vas a tener el éxito que aspiras…La novela es excelente. Su fuerza no sólo radica en los temas que trata sino en que simple y llanamente nada de lo que piensas que ocurrirá, ocurre. Me resulta grandioso que logres un juego con el lector en el que lo llevas como una gallinita ciega por ciertos caminitos para despistarlo y ¡zas! le sueltas la sorpresita. Como ya te dije,me causó mucha ansiedad, sobre todo cuando surge la conspiración y el desconcierto que lleva a Charles y a Sergie a …y sientes de nuevo la ansiedad por saber si ahora todo se resolverá. Me parece genial esta ansiedad porque no quieres soltar el libro. Me fascinó el concepto de libertad con el que cierra la novela.

Una libertad que no se fundamenta en hacer lo que nos de la gana, sino una libertad que está dentro de nosotros mismos, y únicamente venciendo los “demonios” que llevamos dentro llegaremos hasta ella. Una libertad que hace el hombre capaz de llegar a un lugar y capaz de tomar la decisión de marcharse, y es por eso, que tanto Sergie como Charles…, y así lo ejecutan. La propuesta de que siendo ese árbol podemos disfrutar esa libertad. Durante toda la novela sentí mucho tormento, agonía y agobio por tantas asquerosidades propias de este mundo, pero …, y como la gran mayoría de los capítulos te traían una sorpresita imaginé que en el final… y eso también fue parte de la sorpresa, a pesar del … Me gustó como en el formato del texto la mayoría de las oraciones son cortas y precisas, eso le imprime carácter, fuerza a lo que estamos leyendo.
Lo que más me gustó fue como rompiste con el orden de los tiempos, para seguir confundiendo al lector y para que éste arme el rompecabezas. Es una de las mejores estrategias para mantener al lector interesado en saber cómo se unen las historias de los personajes, cuál es el principio y el final, y sobre todo la necesidad de ir buscando cuál es el tema, quiénes de todos esos personajes será el protagonista que llevará todo el peso principal de la historia.

Me ocurrió con esto que necesitaba saber entonces cuál era la verdadera vida y la verdadera forma de pensar de Sergei, porque este fue siempre un misterio hasta muy adentrada la novela. Hay algo también que me gusta mucho, no sé cómo explicarlo bien. Los personajes tienen muchos determinantes que los califican, por ejemplo: “la mujer más bella del mundo”, “el hombre más inteligente”, “nunca más”, “jamás”, etc. Estos determinantes les dan carácter magnífico a los personajes, los hace destacar de una cotidianidad para convertirlos en extraordinarios, y eso capta mucho la atención.De nuevo, el elemento sorpresa. Le da una potencia incalculable a la novela. Siempre tienes la incertidumbre, la tensión de lo que va a ocurrir, por ejemplo, capítulos como el XX cuando Sergie está en el avión, o el capítulo XL cuando Miranda está esperando a Sergei (uno de mis Cáp. Preferidos), o ell Cáp. XI en…

Esos capítulos, entre muchos más, que definitivamente no te esperas, y hasta te asustan, sólo te dan más ganas de saber qué vendrá ahora. Personajes hermosos como Anne que uno cree …el personaje lo … tan … que me quedé atónita. Y quedé más boquiabierta cuando pensaba que Jane… Rompiste con los esquemas tradicionales de los clásicos destinos para las personas que hacen el bien y el mal. Al principio pensé que Miranda… con una grotesca metamorfosis (como se llama el capítulo), pero más cruel que la de Kafka (uno de mis libros favoritos). Ya casi llegando al final de la historia tuve la esperanza de que Sergie… la novela es más real que la vida misma ¿sabes? Al menos eso sentí. Terminar feliz con…seria lo esperado, lo convencional, el típico final… LO QUE NO EXISTE. No hay un solo amor en la vida, puede haber dos o más, y sin importar de con quién estés los pasados siguen existiendo de alguna manera, por eso Sergie era capaz de… ¡De nuevo el elemento sorpresa! Me hiciste creer por completo que después de la…, y entonces como lector la…Entonces pensé: claro…. Y de repente se convierte en un ser…y ese capítulo es realmente sorpresivo, violento, no te lo esperas, al menos no en el mismo.

Pero la historia de amor con…, la historia de Charles y Juliette fueron el…después de tanta corrupción, oscuridad, morbosidad y todo lo feo que nos pueda rodear. Precisa fue la mezcla con la psicología, el análisis de cómo la cicatriz de cada persona marca el presente y el futuro de la misma. Ésta cicatriz que si se incrusta en una etapa tan vulnerable como la infancia es más difícil de sobrellevarla después. Pero logras que el lector no la vea como algo malo, como sería lo normal que la viéramos. Le das la vuelta… y das otra visión del sufrimiento, en una la explicación que haces junto con Dante. Gracias a Dios entonces que existe el sufrimiento y que sólo él nos puede hacer entender lo hermoso, la fortaleza interior que viene después.Debo decirte que los personajes son muy reales, muy humanos, no entran en ficción. Rompes de nuevo con los esquemas de encasillar a alguien como bueno o malo.

Y así caemos en cuenta que la lucha interna con los “demonios” la llevamos todos los días. O como dices en el Cáp. XII: “acaso estamos condenados a ser víctimas de nosotros mismos”. Es un acertijo que vamos resolviendo, y en él sanamos las cicatrices enfrentando a los fantasmas. Tan reales son los personajes que alguien puede morir sin arrepentimiento alguno de lo que hizo, sin ni siquiera por un segundo cuestionarse ¿què elaboró mal?, ¿a quién perjudicó?, y esto es lo que ocurre con… (para mi fue una de las mejores muertes) porque murió sin reflexión, sin arrepentimiento, sin un mínimo entendimiento de por qué moría así.

Esta no es la clásica concepción que tenemos de que al morir el ser humano hace una introspección, no, no siempre es así, eso no es lo real. Lamentablemente ¿cuántos bichos malos no mueren sin saber el verdadero daño que causaron? Y me gustó más porque se asomó la posibilidad de que en esa carta…existiera un “perdón” o cualquier signo de remordimiento PERO NO… sólo es la despedida de un individuo extremadamente… Sorpresa de nuevo. Sergie sí me pareció de ficción completamente, a pesar del mal que pudo haber causado, lo caracteriza una perfección en todas sus dimensiones, es un ser que con todas esas características sería imposible encontrarlo. Y por eso la mezcla de una cercana realidad a una ficción de esa magnitud es bien diferenciada, es alucinante. La reconversión de…es fundamental y es la visión optimista, el respiro, la paz, y de nuevo lo hermoso del ser humano que sin importar lo mucho que puede ser determinado por su cicatriz o lo mucho que puede sufrir es capaz de renacer, florecer, y brillar más que nunca.

Los griegos son los mejores en explicar esto… el espectador se acerca al principio al protagonista de la historia, lo hace suyo, y comparte con él … después se aleja por las acciones del mismo pero necesita al final un reencuentro obligatorio. En la novela yo en particular lo logré con…Hay un elemento demasiado fuerte en la novela, a mí parecer muy sigiloso…. implícito, pero que te induce directamente a una meditación, y es el elemento de la moral. La crítica a una sociedad muy superficial, muy carcomida y desviada de principios, sin la mínima noción del otro, sin límites evidentes en las acciones (“el fin justifica los medios”).

Estos individuos que no resisten la lucha con esos “demonios” y actúan ya sin ningún tipo de control… (con una concepción distorsionada de libertad quizás) pero más esclavizados que nunca por aquello que consideran de tal vital importancia (me fascinó el capítulo “Demonios”, todo lo que le dice Sergie a Iván al principio)El capítulo XXIX “Babel” me pareció grandioso! pero porque lo vi más enfocado en que la futura destrucción de… vendría por una falta de comunicación y coordinación dentro de ella misma, lo vi como varios lenguajes o partes dominantes dentro de una mujer que de ninguna manera alcanzará el cielo.

Y es a través del capítulo del árbol (muy hermoso por cierto) con una significante enseñaza, con un stop a lo cotidiano, con un análisis antropológico y filosófico de una crisis existencialista del hombre que llegamos a cuestionarnos qué tan facilistas podemos ser si sólo nos limitamos a ver “el traje del emperador”. Una de las frases que más me gustó de este Cáp. fue: ” sólo encandilando a los demás puedes existir sin que te descubran” . Qué presos podemos estar por las etiquetas que nosotros mismos nos hemos impuesto, y en esto tienes toda la razón, es también la mediocridad de formar parte de ese colectivo en vez de averiguar quienes somos realmente. Construimos una sociedad que sólo “ha contribuido a la intrìnsica confusión que tenemos con nosotros mismos” (me encantó esa frase también, es sumamente pesada).

Al final del camino la novela te deja el sabor de que la justicia creada por el hombre (cualquier institución jurídica o de otra índole) no castiga al que es. La justicia en la novela viene por la destrucción interna en cada personaje que termina con un destino fatalista, una justicia quizás no sé si divina, pero definitivamente si más trascendental a lo terrenal. Y esto se vincula con el tema del poder tras el poder, que deja también el sentimiento de desolación, por lo menos a mi, de una visión muy negativa del mundo… y entonces para qué tantos esfuerzos “come flores” cuando las decisiones y el destino de los países lo deciden unas cuantas personas.

La corrupción escapa de la imaginación, y por más que sea una novela de ficción es inevitable no palpar la realidad y sentir un enorme desánimo. Es imposible concebir una visión positiva del poder a través de la novela, porque éste sólo corrompe, ensucia y condena a las flaquezas morales. El capítulo “tiranicio” es lo que ocurrió en Venezuela, de hecho podría ser fácilmente una crónica de alguien que lo vivió todo de cerquita y ahora sólo lo está contando…

La técnica descriptiva que usaste me pareció genial. La forma como describes a los personajes y a los ambientes te permite con mayor rapidez meterte en la historia y vivirla más de cerca. Por eso sentí en el pecho el dolor de Charles cuando…, la alegría de.., el asco de Delfina… y las ganas de conocer Córcega, el Tìbet, etc. Y también debo decirte que por lo menos, a mí, las escenas de cuando Miranda descubre a…seguramente si las viera en una película me taparía los ojos.

Sin embargo, son completamente justificadas, necesarias para entender la cicatriz que forjó el carácter de cada personaje…Pienso que la novela tiene absolutamente su alcance internacional pero que los venezolanos absolutamente tienen un disfrute con mayor alcance, al fin de cuentas es lo que vivimos en el pasado y en el futuro. Y estoy segura que la gran mayoría compartirá contigo las mismas opiniones.Bueno… por ahora se me vino todo esto a la mente, si se me viene más te lo escribiré, y con seguridad cuando la lea por segunda vez vendrán miles de detalles más con su encanto… ¿sabes? Igual que en las películas, ocurre lo mismo o hasta más con los libros. Gracias por este honor, por el privilegio… ahora se me acabó lo que por una semana leí de manera intensa.


Adquiérela Ya!



Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .

A %d blogueros les gusta esto: