La belleza del infierno

Para encontrar la belleza de lo feo, se adentraron en el submundo y así amaron a las prostitutas, tuvieron sexo homosexual, emularon a los mendigos y entablaron amistad con los delincuentes. Este experimento existencial obró fórmulas lingüísticas explosivas, que nunca fueron comprendidas por los críticos de su tiempo.