Literatura y enfermedad

La Literatura es enfermedad. Esos cuerpos psíquicos que ejercita el escritor son delirios, trozos del espejo roto. Memorias fraccionadas de su propia vida. Este caleidoscopio refleja una ficción, a partir de una realidad reprimida o distorsionada por el paso del tiempo. Lo virtual del verbo esconde sangre. Las palabras pretenden latir en un corazón artificial. Su intención es esconder la confesión del escritor. Se escriben las letras como gotas febriles del monstruo dormido, hecho de retazos desenterrados de las tumbas del olvido.