Dante, Virgilio y Beatriz: Tres figuras de una tormenta existencial

Dante también fue un lector asiduo de los clásicos griegos. El periplo de Ulises a Ítaca le hizo reflexionar sobre la naturaleza del viaje heroico, con todas sus implicaciones espirituales de pérdida, sufrimiento, aprendizaje y ulterior redención. Esta idea del viaje se fortaleció con su lectura de la Eneida, la cual tuvo particular impacto en su psique. Hubo de sentirse muy identificado con Eneas.