Jaque mate a Maduro

Caído el telón, se acabó ese juego. Y el destino nos trae un tablero reluciente, con nuevos actores y espacios para soñar. Los medios de comunicación tradicionales perdieron su poder omnímodo. Diseñar realidades a su antojo no les funcionará más nunca. Llegaron las redes sociales y dijeron “hola” con furia. Twitter ganó la carrera.