Literatura

Venezuela derrotada en la Literatura de la violencia

Las figuras del homosexual, en el caso del protagonista de Jezabel; y el Travesti, en Guararé; funcionan como puente para llevarnos al universo marginado, sin padre, que se hizo totalitario y monstruoso. La violencia real no se distingue de la ficcional, y el malandro adquiere connotaciones divinas en un hábitat parricida: “los santos malandros”, al convertirse esta figura en un sobreviviente, tipo Robin Hood…