Mancha de vergüenza

El calor de la destrucción evapora la soberanía y cualquier noción de autodeterminación. No tiene caso considerarnos como una nación soberana. Ninguna soberanía califica cuando la voluntad libre es inexistente. Los problemas de seguridad se incrementan a ritmos que traspasan fronteras. Están en jaque reservas energéticas de escala planetaria y con posición geopolítica estratégica.